OpenAI y Microsoft han decidido reajustar el acuerdo de colaboración que unía a ambas empresas hasta la fecha. En virtud de los nuevos términos de su alianza, el gigante del software renunciará a la exclusividad que detentaba hasta la fecha a la hora de explotar los modelos de IA de OpenAI en la nube. Ello significará de facto que en el futuro la matriz de ChatGPT podrá vender su tecnología a rivales de Microsoft en el ámbito de la computación en la nube como Amazon Web Services o Google.
Microsoft retendrá, no obstante, el título de proveedor principal de «cloud» de OpenAI y podrá además beneficiarse de los sistemas de IA de la empresa liderada por Sam Altman hasta el año 2032.
Otro cambio que trae bajo el brazo el nuevo acuerdo rubricado por OpenAI y Microsoft es que el gigante del software dejará de recibir una porción de los ingresos obtenidos por la startup estadounidense mediante la venta de sus productos en la nube de la multinacional capitaneada por Satya Nadella.
Tras el anuncio de los cambios efectuados en la alianza de OpenAI y Microsoft, los títulos de la segunda compañía se derrumbaron un 1,4% en la bolsa. Microsoft fue una de las primeras empresas en procurar soporte financiero a OpenAI, en cuyas arcas ha inyectado hasta la fecha 13.000 millones de dólares.
A tenor de la valoración de 850.000 millones de dólares que tiene actualmente OpenAI, la participación de Microsoft en la compañía tendría un valor aproximado de 230.000 millones de dólares.
El nuevo acuerdo dará más libertad a OpenAI y Microsoft a la hora de fraguar colaboraciones con terceros
Entre los analistas el reajuste de la alianza de OpenAI y Microsoft ha sido en términos generales bastante bien recibido. Los expertos estiman que dejar atrás la incertidumbre que planeaba desde hace tiempo sobre esta alianza (a merced últimamente de continuos tira y afloja) terminará beneficiando a la postre a ambos socios. Además, y pese a que Microsoft perderá la exclusividad en su alianza con OpenAI, la compañía mantendrá el control sobre los derechos de propiedad intelectual de la tecnología de su socio durante seis años más (además de retener una participación muy importante en la startup).
Gracias a su acuerdo en exclusiva con OpenAI, Microsoft ha podido expandir rápidamente sus productos con IA y se asegurado asimismo derechos sobre los últimos desarrollos de la matriz de ChatGPT a cambio de procurar a su socio capacidad de computación (algo que se antoja absolutamente vital en el ramo de la IA).
Por su parte, para OpenAI su alianza con Microsoft ha sido absolutamente clave para espolear su rápido crecimiento en el ramo de la IA. A día de hoy OpenAI trabaja, no obstante, con varios proveedores de «cloud» para responder a la demanda al alza en la capacidad de computación y poder ofrecer sus productos a lo largo y ancho del globo.
El nuevo acuerdo sale del cascarón con el último objetivo de simplificar la cooperación ya existente entre OpenAI y Microsoft. Gracias a su nueva alianza ambas compañías se beneficiarán de una mayor certidumbre en sus planes futuros, estarán en posición de mejorar sus respectivas plataformas de IA y tendrán también más libertad a la hora de fraguar colaboraciones con terceros.
En febrero de este año OpenAI anunció una alianza estratégica con Amazon que habría motivado un escrutinio a fondo por parte de Microsoft por estimar que ese acuerdo podría entrar en conflicto con su pacto de exclusividad con la empresa desarrolladora de ChatGPT.































