El liderazgo femenino se está consolidando como un factor estratégico en sectores altamente dinámicos y tecnológicos como el delivery. En una industria en la que la innovación, los datos y la transformación digital están marcando la evolución del negocio, la presencia de mujeres en puestos directivos aporta una perspectiva que enriquece la toma de decisiones y fortalece la conexión de las compañías con audiencias cada vez más complejas y exigentes.

Más allá de una cuestión de representación, la diversidad en los equipos de liderazgo se ha convertido en una palanca real de competitividad, innovación y reputación corporativa. El papel de las mujeres líderes resulta clave para impulsar organizaciones más abiertas y colaborativas, con trayectorias y experiencias que demuestran el valor de las posturas diversas en entornos tecnológicos o analíticos. 

En este contexto, el sector del delivery, en plena madurez y evolución, ofrece un escenario especialmente relevante para visibilizar referentes femeninos. Desde MarketingDirecto.com-MKD hablamos con Marcela de la Peña, Senior Corporate Communications de Just Eat en España, para conocer cómo las mujeres contribuyen a redefinir el liderazgo empresarial y a abrir camino a nuevas generaciones de directivas.

¿Cuáles han sido los principales hitos profesionales que han marcado tu trayectoria? 

Mi carrera profesional ha sido poco lineal ya que he trabajado en sectores muy diferentes, aunque con un punto en común, porque la parte relacional y de comunicación siempre ha estado muy presente. De hecho, estaba destinada a dedicarme a temas jurídicos, ya que me licencié en Derecho y empecé mi carrera laboral en la Comisión Europea como analista legal en la transposición de una directiva. En Bruselas trabajé como lobbista también y empecé a descubrir el mundo de las relaciones públicas y su importancia capital. 

A mi vuelta en Madrid, en una cena, conocí un proyecto maravilloso que era el montaje de unas increíbles exposiciones internacionales, asumiendo el reto de gestionar la relación con prensa e institución y supe que ese era mi camino; con sus retos y crisis, pero con una increíble sensación al finalizar el día y meterme en la cama. 

¿Las mujeres aportan un enfoque de liderazgo diferencial en entornos corporativos y tecnológicos? ¿En qué aspectos se manifiesta? 

Efectivamente. Considero que la diversidad y equidad en los equipos de dirección es clave. La integración de perfiles diversos impulsa la toma de decisiones estratégica con una visión 360 del negocio. De hecho, al unirme a Just Eat era una rara avis, ya que el equipo era totalmente tech y muy centrado en datos, pero yo podía aportar la visión complementaria y de gran valor sobre creación de reputación corporativa y visibilidad. En mi rol esto se traduce en una mayor capacidad para gestionar la reputación de la compañía, asegurando que conectamos con nuestras audiencias.

¿Has percibido que el hecho de ser mujer ha supuesto un desafío adicional en tu sector? 

Como cualquier profesional en sectores de alta exigencia y cambio constante, he tenido que afrontar retos importantes. Más que desafíos por género, lo veo como retos de profesionalización. Mi enfoque siempre ha sido trabajar desde la excelencia y los resultados. 

Ahora miro la vista atrás y es verdad que el machismo estaba presente y he tenido que gestionar algún momento «raro», pero me alegra ver que las nuevas generaciones de mujeres profesionales son más directas y detectan mejor las líneas rojas. 

¿Qué barreras persisten actualmente que dificultan el acceso de más mujeres a posiciones directivas? 

El acceso se equilibra cuando las organizaciones apuestan por culturas de transparencia y mérito. En el ámbito de la comunicación, es fundamental seguir visibilizando el talento femenino. La digitalización es una gran herramienta para eliminar sesgos, permitiendo dar visibilidad a mujeres inspiradoras. 

¿Consideras que las organizaciones están avanzando en materia de diversidad e inclusión, o sigue existiendo un «techo invisible»? 

El techo de cristal sigue ahí, aunque ahora sea quizá un poco más translúcido. Las empresas han pasado de ver la inclusión como una cuestión de cuotas, a entenderla como una necesidad de negocio: las compañías diversas son más innovadoras. 

¿Qué políticas, estrategias o iniciativas resultan verdaderamente eficaces para impulsar el liderazgo femenino? 

Las iniciativas más eficaces son aquellas que se integran en la cultura de la empresa como valores. Desde el punto de vista de comunicación, una de mis labores en este ámbito es asegurar que el talento femenino de la compañía ocupe espacios de visibilidad centrados en el liderazgo y la opinión. Comunicar con rigor los hitos alcanzados y posicionar a las directivas como referentes en su área es la herramienta más potente para neutralizar sesgos. 

De hecho, me siento muy orgullosa de compañeras mías como Miren Egaña, directora de operaciones en España que gestiona más de 3.500 repartidores y de Paula Pascual, directora comercial con más de 32.000 establecimientos en la app. 

¿Cuáles son los principales retos que enfrenta actualmente Just Eat? ¿Qué competencias consideras que serán clave en 2026? 

El reto está en impulsar el relato de madurez del sector, la visión de Just Eat que siempre ha sido un referente por hacer las cosas bien e impulsar el sector. En el sector de delivery quedan muchas cosas todavía por hacer y no hay nada que me ilusione más que desarrollar las estrategias para saber comunicarlo de la mejor manera posible.



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