Kembara es la expresión malaya que significa “viaje humilde sobre el terreno”. Y es el nombre elegido por la firma de capital riesgo Mundi Ventures para su nuevo fondo de crecimiento deep tech, que parte de la trayectoria de su CEO, Javier Santiso, en Khazanah Nasional, el fondo soberano de Malasia, que invirtió en líderes tecnológicos como Palantir, Alibaba, Skyscanner y Auto1. El clima y la transición energética serán pilares centrales de su actividad.

Ahora, Mundi Ventures, con cuartel general en Madrid, quiere que Kembara sea una referencia para la inversión deep tech no solo en España, sino en toda Europa. El fondo ha materializado su primer cierre, en 750 millones de euros, con el objetivo de alcanzar los 1.000 millones, y con un límite máximo de 1.250 millones, según explica Santiso en un encuentro con este periódico.

El enfoque de Kembara se centrará, por un lado, en el climate tech, con tecnologías e innovaciones que apoyan la mitigación al impacto del cambio climático, como la eficiencia energética, movilidad verde, economía circular, nuevos materiales, agricultura y acuicultura sostenibles; y, por otro, apostará por tecnologías que presentan avances científicos y de ingeniería sustanciales, como la inteligencia artificial (IA), la computación cuántica, la robótica y la tecnología espacial.

El objetivo es alcanzar una cartera cercana a 20 empresas, con un ticket medio de 40 millones de euros. El fondo apostará por empresas en etapa de crecimiento, entrando, sobre todo, en rondas Series B y Series C. Al menos el 70% de los importes invertidos se dirigirán a scale-ups, envueltas en rondas post-seed.

Kembara cuenta con el respaldo del Fondo Europeo de Inversiones, del Banco Europeo de Inversiones, que ha actuado como inversor ancla del fondo con un compromiso de 350 millones de euros. Además, han entrado otros inversores Tier 1 como CDTI, Criteria Caixa y BNP Paribas Cardif.

Santiso —consejero de Prisa, grupo editor de EL PAÍS— cree que hay una oportunidad en este segmento. En su opinión, la industria financiera europea ha sido, hasta ahora, poco favorable a las start-ups tecnológicas. El directivo explica que el 97% de los fondos de venture capital del Viejo Continente tienen menos de 500 millones de euros, con lo que se complica su presencia en rondas B o C, que requieren de una mayor inversión. Por el contrario, los grupos de private equity no entran en rondas de start-ups de innovación de forma habitual porque sólo invierten en empresas con ebitda positivo.

Además, Europa ha estado por detrás de EE UU en las operaciones de deep tech. En 2025, de hecho, en el mercado estadounidense superaron los 75.000 millones de dólares, por sólo 15.000 millones en el Viejo Continente. Y, de estos recursos, cerca de 10.000 millones procedieron de firmas de EE UU o de fuera de Europa.

Santiso cree que Europa no se puede permitir el lujo de perder esta nueva ola tecnológica. “Perdimos la anterior, que tenía que ver con grandes plataformas, como Google, Meta o Amazon, que necesitaban amplios volúmenes que sólo podían ser aportados por países-continente como EE UU, y Europa está muy fragmentada. Pero ahora es diferente, porque hablamos de tecnologías de profundidad”, dice el directivo, quien añade que se necesita más respaldo de bancos o aseguradoras.

El directivo cree que el deep tech va a crear un valor sin precedentes en los próximos 10 años, y defiende que Europa está mejor posicionada: el 50% del Top-10 de hubs científicos están en el Viejo Continente; hay un 67% más de ingenieros de software en Europa que en EE UU; mientras que el número de nuevas start-ups en Europa está a la par que en EE UU.

“Las compañías deep tech de Europa están escalando al mayor ritmo de su historia”, dice Santiso, quien añade que las start-ups que alcanzan el grado de unicornio (valoración de 1.000 millones de euros) han reducido el periodo en lograr ese objetivo de seis a 2,5 años. Entre los ejemplos figuran Helsing, MistralAI, Darktrace, Elevenlabs, Loft Orbital o Wayve.

En términos generales, Mundi Ventures se ha consolidado como una de las principales gestoras del sur de Europa, con más de 1.500 millones de euros en activos bajo gestión, y alianzas con Inditex, Mapfre, NN y Generali, que son inversores en algunos de sus fondos. La firma, que tiene tres fondos 100% con capital privado, algo poco habitual en Europa, ha invertido en más de 100 compañías tecnológicas, entre las que figuran Klarna, Clarity AI, Sherpa.ai, Job&Talent, Theker, Alice, Citibox, Spotahome o Submer.

La gestora destaca la evolución de Submer, que ha ido escalando hasta situarse en un “campeón global” en tecnología de centros de datos, con herramientas que reducen el consumo eléctrico en más de un 50% mientras prácticamente elimina el uso de agua. Submer, aspirante a unicornio, cerró hace pocos días un acuerdo para comprar la australiana Radian Arc, extendiendo su presencia, que ya cubre Europa, EE UU, Oriente Medio y la zona de Asia-Pacífico.

Según Santiso, se puede gestionar un fondo europeo desde Madrid, y recuerda que Mundi Ventures cuenta con 25 profesionales de 17 nacionalidades. Entre ellos destaca Nicolas Chaudron, actual COO, y en el pasado fundador de Idinvest, adquirido por Eurazeo. Dentro del equipo hay inversores veteranos como Siraj Khaliq, Robert Trezona, Yann de Vries y Pierre Festal.

Para Santiso, Kembara es un paso más en su larga trayectoria. El directivo ha trabajado en grupos y organizaciones como Crédit Agricole Indosuez, OCDE, BBVA y Telefónica, donde impulsó la creación de los fondos Amerigo y el diseño de Wayra, el brazo de inversión de start-ups de la teleco. Santiso, fundador de Start Up Spain, destaca el impacto que tuvo en el origen de Mundi Ventures la creación del Club de los Argonautas, que integró a directivos españoles que trabajaban en multinacionales extranjeras, para el “reseteo de España”. De un grupo inicial de 65 personas, entre los que figuraban Belén Garijo, nueva CEO de Sanofi; Federico González, chairman de Radisson; o Ramón Laguarta, hombre fuerte de PepsiCo, se ha pasado a más de 750, muchos de ellos, inversores en Mundi Ventures. Entre ellos destacan Jose Viñals, ex chairman global de Standard Chartered; Patricia Cobian, CFO de BT; Luis Maroto, CEO de Amadeus; María Pernas, miembro del comité ejecutivo de Capgemini; Barbara Martín Coppola, ex CEO de Decathlon, y José Gonzalo, de BPIFrance.



Source link

Artículo anteriorEcuadorian fintech Jelou raises $10 million in Series A funding to scale its WhatsApp payment platform