
La adquisición del banco estadounidense Webster Bank por parte de Santander, en una operación que superará los 10.000 millones de euros, contempla una indemnización en favor de la entidad española en el caso de que la adquirida rompa el acuerdo alcanzado el pasado martes.
La documentación del mismo que ha sido depositada en la SEC, el organismo supervisor de los mercados en EE UU, detalla la inclusión de una cláusula que obliga a Webster Bank a pagar una indemnización de 489 millones de dólares, unos 414 millones de euros al cambio actual, “en caso de terminación del acuerdo de transacción”. En concreto, ese pago sería exigible por parte de Santander en el caso de que Webster recibiese “propuestas de adquisición alternativas”, que llevasen a su junta directiva a modificar su recomendación de que los accionistas aprueben y adopten la oferta planteada por Santander.
La misma consiste en el pago de 12.200 millones de dólares, 10.300 millones de euros, por la propiedad del banco estadounidense, orientado a la banca minorista y de empresas. La oferta se estructura en un pago de 48,75 dólares en efectivo, y la entrega y 2,0548 acciones del banco español por cada título del comprado. Eso equivale a un pago del 65% en efectivo y un 35% en acciones de nueva emisión de Santander. El precio fijado por acción representa una prima del 14% respecto a los niveles de cotización medios de Webster en el periodo de tres días concluido el 2 de febrero pasado.
De finalizar con éxito el proceso de compra, el actual equipo directivo de Webster mantendrá sus responsabilidades ejecutivas una vez culmine su integración en Santander. Además, como parte de la misma, tanto su consejero delegado, John Ciulla, como su jefe de operaciones, Luis Massiani, entrarán en el consejo de administración de la filial estadounidense del banco español.
Estos, al igual que el resto de directivos de Webster Bank, contarán con una protección de seis años a partir del canje ante posibles pérdidas, reclamaciones, daños, gastos o juicios derivados de alguna actuación previa al canje de las acciones. En ese mismo periodo, Santander deberá mantener una póliza de seguro de responsabilidad civil en iguales o mejores condiciones de las actuales.
Además, recibirán de forma inmediata el 100% de los premios que les correspondan a estos ejecutivos por su desempeño, así como la mitad de las acciones restringidas que se les hayan sido otorgadas hasta la firma del acuerdo.
Una vez se complete la compra, el negocio del Santander en EE UU contará con una cartera de crédito de 185.000 millones de dólares (unos 150.000 millones de euros, al cambio actual), desde algo más de 100.000 millones de euros con los que cuenta hoy. En depósitos, pasará de unos 87.000 millones a más de 150.000
Como consecuencia, los activos del Santander en EE UU pasarán de 206.778 a cierre de 2025 a cerca de 277.000 (327.000 millones de dólares). Este gran espaldarazo tendrá sus consecuencias en la expansión geográfica del banco. Permitirá a la filial en ese país superar en activos a la brasileña, que cerró 2025 con 209.453 millones, y convertirse en el tercer mayor mercado en este baremo.






























