
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, publicaba a las 08.22 horas de este lunes un vídeo en su cuenta de la red social X en el que, vestido con la camiseta de la selección española y el número 22 en la espalda, daba la enhorabuena a la sociedad española por haber alcanzado por primera vez los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social. Con ello, Sánchez se ha adelantado a la publicación oficial de las estadísticas de empleo de marzo, que los medios de comunicación tienen embargadas hasta las 9.00, lo que implica la prohibición de su publicación antes de esa hora. Además, el presidente ha escogido la cifra que corresponde a los datos desestacionalizados de afiliación a la Seguridad Social, que no reflejan exactamente el registro real de este organismo. Las cifras desestacionalizadas responden a un cálculo estadístico del registro, para depurar y eliminar el posible impacto de los distintos días hábiles que se miden ese mes y el efecto de la estacionalidad sobre los datos.
Economistas y expertos en mercado laboral coinciden en que el dato desestacionalizado —que también se puede denominar como corregido de variaciones estacionales y de calendario— es más útil que el real a la hora de hacer algunos análisis. Por ejemplo, se considera más fiable para apuntar la tendencia del mercado, pero no para analizar el comportamiento concreto de los registros laborales en un determinado mes.
Por primera vez, España alcanza los 22 millones de afiliados y afiliadas en la Seguridad Social.
Sois quienes levantáis, empujáis y construis este país. Un equipo que está haciendo historia.
¡22 millones de empleos! pic.twitter.com/drAVByE7pn
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) April 6, 2026
De acuerdo con esta última cifra, la media de afiliados en marzo en el registro de la Seguridad Social quedó aún lejos de los 22 millones de cotizantes anunciados por Sánchez. En concreto, se contabilizó una media de 21.882.147 afiliados. Y todavía más bajo era el dato a último día del mes de marzo (la Seguridad Social ofrece datos día a día, aunque el que se suele tener en cuenta es el promedio mensual), con 21.860.555 afiliados el día 31 del mes pasado.
Apenas siete minutos después de que Sánchez se saltara el embargo de las estadísticas este lunes, el vicepresidente primero del Ejecutivo y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, hacía lo mismo con un mensaje en su cuenta de la red social X. En este caso, añadía un gráfico con la evolución en el tiempo de las cifras desestacionalizadas del empleo medido por la Seguridad Social. Cuerpo concretaba que, según estos datos corregidos de efectos del calendario, la ganancia de cotizantes superaba los 80.000 en marzo (una cifra inferior a la que refleja el registro real, en el que aparecen más de 200.000 nuevos cotizantes de media respecto a febrero).
📈Superamos por primera vez los 22M de afiliaciones en términos desestacionalizados, 80.274 solo en el mes de marzo.
🔸Más de 523.500 en el último año.
➡️El modelo de crecimiento económico equilibrado genera más y mejor empleo. Seguimos. https://t.co/rSyggqoWsp pic.twitter.com/EA9AzXNQiN
— Carlos Cuerpo (@carlos_cuerpo) April 6, 2026
Ambos movimientos, el de Sánchez y el de Cuerpo, son poco inusuales (al menos en los últimos tiempos), pero no inéditos. El momento de publicación de las estadísticas laborales y su instrumentalización por parte de Gobiernos de todos los colores han sido objeto de numerosas polémicas a lo largo de los años. Por ello, en abril de 2004 el Gobierno del entonces recién elegido presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, intentó zanjar la posibilidad de hacer un uso partidista de los datos poniendo una fecha fija a la publicación oficial de las estadísticas mensuales de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social.
Esta fecha sería el segundo día hábil de cada mes (o tercero si, como ha ocurrido este año, los dos primeros días de mes han sido inhábiles al caer en Jueves Santo y Viernes Santo). La decisión, de carácter administrativo, se adoptó formalmente por la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos tras alcanzar un acuerdo “sobre mejoras en la transparencia en el ámbito de la información económica y estadística proporcionada por el Gobierno”. Dicho acuerdo fue notificado al Consejo de Ministros del 14 de enero de 2005 y fue hecho público desde ese momento, según informó en su día el Ministerio de Trabajo.
Posteriormente, el Servicio Público de Empleo (SEPE) concretó el momento de la publicación, en el marco de sus compromisos de calidad: “Poner a disposición del público las estadísticas mensuales correspondientes al paro registrado, la contratación y las prestaciones por desempleo a las 9 horas del segundo día laborable de cada mes”, según indica la carta de servicios del organismo.
La medida vino precedida de varias polémicas por filtraciones de estos datos a los medios de comunicación en fechas previas a las oficiales. Los casos que más polvareda suscitaron en su momento los protagonizó el último ministro de Trabajo de José María Aznar, Eduardo Zaplana, quien se adelantó un día en dos ocasiones a la fecha prevista de publicación: la primera vez los anunció en el Senado y la segunda en el Congreso.
Juan Pablo Riesgo, quien fue secretario de Estado de Empleo del Gobierno de Mariano Rajoy, defiende la transparencia y el respeto al momento en el que se decide publicar las estadísticas oficiales: “Es importante que el Gobierno dé confianza a los agentes económicos. Y eso se consigue aprobando en tiempo y forma los Presupuestos, aprobando de la misma manera una agenda de reformas ambiciosa que refuerce la productividad, velando por que primen los criterios de concurrencia, transparencia y eficiencia en la adjudicación de contratos públicos o velando por la independencia y el rigor en la publicación de la estadística oficial”, asegura.































