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Expertos en redes sociales y psicólogos proponen implementar la alfabetización digital afectiva como parte de la educación y enseñar así a discernir entre los distintos contenidos en redes. Una asignatura que ayudaría a trascender e impactar en los jóvenes más allá de las actuales charlas formativas en los colegios, tal y como se ha analizado en la primera edición del foro El Otro Impacto, organizado por Grupo GO, uno de los principales grupos de marketing de influencia y representación de creadores de contenido en España, y a la que ha asistido MarketingDirecto.com para conocerlo en primera persona.
En un contexto sobre los jóvenes y las redes sociales marcado por el anuncio del gobierno de retrasar su acceso hasta los 16 años, expertos como la psiquiatra y divulgadora María López-Ibor, Helena de Carlos, de la Fundación Manantial para la inclusión y apoyo a personas con problemas de salud mental, o Adrián Chico, psicólogo y creador de contenido, pusieron de manifiesto cómo el 80% de las enfermedades mentales debuta entre los 18 y 29 años y cómo uno de cada ocho jóvenes presenta un trastorno mental, aunque la mayoría sean leves.
En este sentido, Adrián Chico avisó de que, por mucho que se eleve la edad de los 14 a los 16 años, sólo se está retrasando su acceso y exposición a los riesgos, algo que solo puede combatirse con formación desde las aulas y en el seno de las familias.
En este sentido, las referencias paternas deben ser parte activa de esa educación, tal y como reconoció la psiquiatra y divulgadora María López-Ibor, quien recordó la frase de Teresa de Calcuta –«No te preocupes si tus hijos no te escuchan, te observan todo el día»-, para poner de manifiesto la contradicción entre los padres cuando piden a sus hijos que no accedan a las redes sociales y luego ellos son los primeros en hacerlo.
Soledad, suicidios… Las redes como ayuda
Otra de las conclusiones del foro fue cómo las redes sociales también pueden ser de ayuda y no solo el foco del problema. Por un lado, empiezan a desarrollarse ONGs adaptadas al lenguaje de los jóvenes y de las redes con el fin de ayudar a las personas a superar sus problemas de salud mental y aprovechar así su alcance y la alta accesibilidad de la tecnología.
Las principales problemáticas son pensamiento suicida, ansiedad, depresión, soledad no deseada, crisis vinculares y problemas económicos. Y más de la mitad de las personas que han sido ayudadas tienen entre 18 y 29 años. Son datos de la ONG Aquí Estoy, que ha apoyado ya a más de 50.000 personas entre Latinoamérica y España entre 2020 y 2025, tal y como mostró uno de sus responsables, Juan Pablo Villani.
La distancia emocional como clave
Por otro lado, los propios creadores de contenido pueden ejercer esa ayuda, compartiendo experiencias reales relacionadas con la salud mental en las que otros se sientan reflejados y vean que se puede salir. Creadoras como Mery Turiel o Paula Argüelles, ambas partícipes en el foro organizado por Grupo GO, llevan más de diez años en las redes sociales y han visto cómo ha evolucionado esta vorágine y cómo se empieza a ver ahora el impacto de las redes en la salud mental.
Con respecto a los riesgos inherentes de las redes sociales para los creadores de contenido, la clave para Mery Turiel y Paula Argüelles es poner distancia emocional, dejar la vida privada al margen de estas plataformas y ser uno mismo quien ponga los límites.
«Ser parte de la solución»
Según Paloma Miranda, CEO de Grupo GO, “todo gran altavoz conlleva una gran responsabilidad y las redes sociales pueden ser el foco de un problema, pero también el vehículo de ayuda para las personas. Tanto nosotros en GO como los creadores de contenido a los que representamos sentimos la necesidad de visibilizar cuestiones que influyen en las personas y ser parte de la solución, abriendo espacios de conversación como El Otro Impacto con expertos y profesionales del sector para dar, entre todos y todas, con respuestas realistas y accionables. En definitiva, más que nunca las pantallas pueden iluminar a muchos el camino a seguir frente a los problemas de la vida real”.
El Otro Impacto forma parte del compromiso social de Grupo GO para mostrar todo aquello que las métricas no reflejan pero afectan a las redes sociales, a las personas que crean los contenidos y a aquellas que están detrás de una pantalla.































