ESCRITO PORAlberto Pérez

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El Mobile World Congress 2026 ha marcado un momento simbólico para la industria tecnológica. En su 20º aniversario, el evento ha vuelto a reunir en Barcelona a más de 100.000 asistentes y cerca de 3.000 empresas para anticipar el rumbo de la conectividad y la innovación global.

Pero más allá de los lanzamientos de producto, la edición de este año ha estado marcada por un cambio de narrativa. El propio MWC ha definido el inicio de la “IQ Era”, una etapa en la que la tecnología deja de perseguir la innovación por sí misma y pasa a centrarse en aplicar inteligencia de forma estratégica para resolver desafíos reales.

En este contexto, el informe presentado por Omnicom Media propone una lectura complementaria de este momento tecnológico. Bajo el concepto de “Exponential Intelligence”, la compañía describe una nueva fase en la evolución de la inteligencia artificial: un escenario en el que sistemas conectados aprenden, se coordinan y mejoran continuamente en tiempo real.

 De la conectividad a los sistemas inteligentes

En el MWC 2026, Qualcomm puso el foco en el desarrollo de redes 6G “AI-native”, diseñadas desde su origen para integrar inteligencia artificial en la propia arquitectura de la red. El salto no será únicamente en velocidad respecto al 5G, sino en capacidad: redes capaces de interpretar datos, optimizarse en tiempo real y anticipar necesidades. Si el 5G conectó el mundo, el 6G aspira a convertir ese mundo conectado en un entorno inteligente.

Sobre esta infraestructura comienzan a construirse nuevos ecosistemas de dispositivos y servicios. Xiaomi, por ejemplo, presentó su estrategia “Human × Car × Home”, un modelo en el que smartphone, hogar conectado y movilidad eléctrica funcionan como un sistema coordinado por inteligencia artificial.

Lenovo, por su parte, mostró nuevos conceptos de hardware diseñados para la era de la IA, con portátiles modulares y pantallas enrollables que amplían el espacio de trabajo en entornos híbridos.

Samsung también reforzó su apuesta por la inteligencia integrada en el dispositivo con la nueva serie Galaxy S26 y su ecosistema Galaxy AI, que incorpora capacidades avanzadas en salud digital, privacidad y experiencia de usuario.

La inteligencia adquiere presencia física

Más allá del software, el MWC 2026 también ha puesto sobre la mesa un fenómeno emergente: la inteligencia artificial empieza a manifestarse físicamente en dispositivos y entornos reales.

En este ámbito aparece el concepto de embodied intelligence, que describe sistemas capaces de interactuar con el entorno mediante movimiento y percepción espacial. Un ejemplo es el HONOR Robotphone, un smartphone que despliega un módulo mecánico que actúa como gimbal inteligente y permite realizar seguimiento automático de sujetos.

Pero el fenómeno no se limita a dispositivos individuales. En otros casos, la inteligencia se manifiesta a través de sistemas coordinados de máquinas.

China Mobile mostró esta visión con un restaurante completamente operado por robots que colaboran entre sí gracias a redes 5G de baja latencia. La operadora coreana KT presentó también su plataforma K-RaaS (Robot as a Service), que permite coordinar robots en entornos logísticos o industriales.

En este modelo, la red deja de ser únicamente un canal de comunicación para convertirse en el sistema que permite orquestar máquinas inteligentes en el mundo real.

Inteligencia aplicada a infraestructuras y territorio

La inteligencia conectada también está comenzando a transformar grandes infraestructuras. El concepto Airport of the Future presentado en el MWC muestra cómo gemelos digitales, sensores LiDAR y análisis de datos en tiempo real pueden gestionar el flujo de personas dentro de un aeropuerto sin recurrir a datos personales.

En paralelo, Orange presentó Forest Smart Guardian, una solución que utiliza sensores y análisis predictivo para prevenir y gestionar incendios forestales.

Ambos ejemplos ilustran cómo la inteligencia ya no se limita a dispositivos o aplicaciones, sino que empieza a aplicarse a sistemas complejos que gestionan entornos completos.

El desafío para las marcas de ser “legibles” y profundamente humanas

Más allá del impacto tecnológico, el informe de Omnicom Media también plantea implicaciones relevantes para el marketing.

  1. De campañas a sistemas vivos: La comunicación ya no puede ser una serie de activaciones puntuales; debe ser un ecosistema always-on que aprenda del contexto del usuario.
  2. La orquestación como ventaja competitiva: La diferencia no estará en una funcionalidad aislada, sino en la coherencia de la experiencia a través de todos los canales y dispositivos.
  3. Marcas «Machine-legible»: En un mundo de decisiones automatizadas, las marcas deben generar datos estructurados y señales claras para ser interpretadas por las máquinas que asisten al consumidor.
  4. Expansión más allá de la pantalla: La interacción se desplaza a la voz, al espacio físico y al contexto, multiplicando los puntos de contacto.

Sin embargo, el informe concluye con una reflexión humanista necesaria. A medida que la tecnología se vuelve más potente y autónoma, el valor diferencial de las marcas residirá en aquello que las máquinas no pueden replicar: el criterio, la cultura, la creatividad y la empatía. Porque, en última instancia, cuanto más inteligente es la tecnología, más vital es recordar que su único propósito es servir a las personas.



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