
Movistar ha dado un nuevo paso en la protección de sus usuarios frente al persistente problema del acoso telefónico y las comunicaciones no deseadas. A partir del próximo 16 de marzo, la compañía pondrá en marcha Llamadas Molestas, una funcionalidad integrada directamente en su infraestructura de red que permitirá identificar y notificar a los clientes en la pantalla de sus dispositivos móviles cuando una llamada entrante sea susceptible de ser calificada como spam o comunicación comercial invasiva. Este lanzamiento va en la línea de la estrategia de seguridad de Telefónica, proporcionando una capa de defensa adicional que busca devolver la tranquilidad a los usuarios, permitiéndoles utilizar su línea móvil sin el temor constante a interrupciones inoportunas o intentos de engaño.
La implementación de este servicio se realizará de manera automática, viniendo activado por defecto para la práctica totalidad de la base de clientes de la operadora. El funcionamiento técnico es sofisticado pero transparente para el usuario: cuando se recibe una llamada, la red analiza el comportamiento del número de origen en tiempo real. Si el sistema detecta que el emisor coincide con patrones de conducta típicos del telemarketing agresivo o del spam masivo, el dispositivo mostrará una advertencia clara en la pantalla antes de que el cliente descuelgue. No obstante, Movistar mantiene la libertad de elección del usuario, permitiendo que la función se desactive en cualquier momento a través del número de atención al cliente 1004, en sus tiendas físicas o, desde el 30 de marzo, mediante la aplicación de gestión Mi Movistar.
Llamadas perdidas
El corazón de este sistema reside en el uso de modelos predictivos de última generación. Estos algoritmos no se limitan a consultar listas estáticas de números sospechosos, sino que evalúan patrones de actividad masiva que delatan abusos. Por ejemplo, el sistema es capaz de detectar de forma instantánea las técnicas de llamada perdida o wangiri, diseñadas para forzar al receptor a devolver la llamada a números de tarificación especial. Además, la evolución del servicio no se detendrá en la mera identificación. La operadora ha confirmado que, a partir del 30 de marzo, se introducirá una opción de bloqueo total. Bajo esta modalidad, aquellas llamadas etiquetadas como molestas por la red ni siquiera llegarán a producir sonido en el terminal, eliminando por completo la distracción y el riesgo potencial que suponen.
Desde un punto de vista técnico, Llamadas Molestas aprovecha las capacidades de la tecnología VoLTE (Voice over LTE), que permite el intercambio de datos y texto durante la señalización de la llamada. Esto implica que para disfrutar de esta señalización visual en pantalla, es imprescindible que el usuario cuente con cobertura 4G o 5G. Esta solución técnica guarda similitudes con la presentada por MásOrange en colaboración con la firma especializada Hiya.
Este avance de Movistar no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un marco regulatorio y operativo mucho más amplio. La compañía ya lleva un año aplicando medidas pioneras para filtrar en su propia red las comunicaciones fraudulentas, aquellas que emplean numeraciones falsas o manipuladas mediante técnicas de spoofing. Estos esfuerzos se alinean estrictamente con la normativa de 2025 impulsada por el Gobierno para combatir la delincuencia telefónica y el spam en el territorio nacional. Gracias a esta proactividad, Telefónica consigue interceptar actualmente cerca de 500.000 llamadas fraudulentas cada día, evitando que las estafas lleguen siquiera a tener la oportunidad de concretarse.
La distinción entre el fraude y el spam es fundamental en este nuevo escenario. Mientras que el fraude implica un delito técnico de suplantación de identidad para cometer robos de datos o económicos, el spam se refiere a llamadas de números reales que, aunque legítimos desde un punto de vista técnico, resultan altamente molestos y no
El contexto nacional refuerza la urgencia de estas medidas. Según datos del Ministerio de Transformación Digital, desde la puesta en marcha del Plan Antiestafas telefónicas y por SMS, en marzo de 2025, los operadores de telecomunicaciones han bloqueado 169,5 millones de llamadas y 10,4 millones de SMS con intenciones fraudulentas. Sin embargo, muchas otras llamadas se siguen produciendo, de ahí que se hayan tenido que adoptar otras medidas.
El Gobierno ya ha anunciado que designará el prefijo 400 como obligatorio para todas las llamadas comerciales, una medida que está previsto que entre en vigor a finales de verano. Cuando los números 400 estén operativos, los operadores bloquearán las llamadas comerciales o de atención al cliente que sean realizadas desde otras numeraciones.






























