La crisis en el acceso a la vivienda es, intrínsecamente, una historia de desigualdad, protagonizada por aquellos que experimentan una voluntad insatisfecha de encontrar un lugar en el que vivir. En ocasiones, la elección del sitio en el que establecerse resulta la primera traba, pues los precios fijan unos varemos insalvables para muchos. Un estudio elaborado por la tasadora Tecnitasa ha medido las diferencias por comunidades entre el valor del metro cuadrado más caro y el más asequible dentro de su territorio, y la distancia más pronunciada se encuentra en Madrid (19.500 euros), seguida de Andalucía (16.590 euros) e Islas Baleares (15.350).
Este estudio, que elabora la sociedad de valoración, consultoría y sostenibilidad Grupo Tecnitasa, mide anualmente la evolución de los precios en distintos lugares del país, y arroja resultados de los valores en ambos extremos de la horquilla. En su último trabajo, publicado este martes, advierte de que el metro cuadrado más caro se situó el año pasado en Recoletos, en Madrid, con 20.500 euros. Por el contrario, el más asequible dentro del mismo territorio se concentró en San Cristóbal de los Ángeles (1.000 euros). La diferencia, por tanto, es de 19.500 euros, por encima de los 16.590 que se han recogido en Andalucía. Allí, el pico más elevado volvió a situarse en Puente Romano, Marbella (17.150) y el más accesible en el barrio de la Magdalena, en Jaén (560). Solo en Ponferrada, en León, en el entorno de La Placa, Dehesa, Columbrianos, Los Barrios y Salas, se tasó un precio más bajo, con 520 euros, el más ajustado de todo el país.
El informe del Grupo Tecnitasa parte de la premisa de medir la evolución del precio del metro cuadrado en las zonas más caras de las capitales de provincia y de las principales localidades españolas, antes de llevar a cabo una distinción por comunidades. Según esta medición, la subida media en 2025 fue de un 13,5% frente al 5,95%, lo que está derivando en que encontrar lugares en los que el precio caiga de un año para otro sea prácticamente imposible.

Este incremento general ha impactado irremediablemente en el mercado en el país. “Se ha detectado con claridad menor oferta que en años anteriores, con la consiguiente alza de precios y el desplazamiento de la demanda a otras zonas”, explica Fernando García Marcos, director técnico de Grupo Tecnitasa. Esta situación está provocando que las viviendas más baratas vuelen. “En algunas ciudades los precios más asequibles prácticamente no se ofertan en el mercado, o lo hacen por muy pocos días, y son vendidos de forma casi inmediata o incluso directa”, añade García Marcos.
El estudio evidencia que los precios más fácilmente asumibles por los compradores se están concentrando fuera de las capitales y de las grandes localidades de las provincias españolas. Mientras que el año pasado los valores más contenidos se dieron en Talavera de la Reina (Toledo), ahora ese lugar lo ocupa Ponferrada (León), pese a que ha incrementado sus precios un 8,3%, pasando de 480 a 520 euros el metro cuadrado en La Placa, Dehesa, Columbrianos o Salas.
A miles de euros de distancia, en la parte más cara de la lista se concentran Recoletos (Madrid), cuyo precio ha pasado de los 19.000 a 20.500 euros (7,89% más); Puente Romano (Marbella), donde han pasado de 15.000 a 17.150; o Nou Llevant (Palma de Mallorca), con una subida de 16.000 a 17.000.
Estabilización futura
Estos tres lugares se suman a una lista de nueve ciudades que superan los 6.000 euros el metro cuadrado de media. Entre ellas están San Sebastián (Avenida Libertad, Plaza Guipúzcoa y Paseo Miraconcha), con precios de 9.617 euros y una subida del 8% frente al año anterior; Málaga capital (Torre del Río/La Térmica), con 9.500 euros; Bilbao (Abandoibarra y Plaza de Euskadi) con 7.800 euros, y un 4,70% de incremento; Las Palmas de Gran Canaria (Las Canteras en primera línea), que ha pasado de 5.500 a 6.500 euros (+18%); y la capital andaluza, Sevilla (zona Catedral), que incrementa de 5.000 a 6.000 euros su metro cuadrado.
“El precio de la vivienda en 2025 ha subido en general notablemente en todas las principales ciudades de España, tanto en las zonas más caras como en las más asequibles”, matiza García Marcos. Pese a esto, el responsable de Grupo Tecnitasa recalca que “el mercado residencial no evoluciona de forma homogénea, y en aquellas ciudades donde la demanda es más débil, los precios tienden a estabilizarse o incluso a registrar ligeras correcciones a la baja”.































