Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, el pasado 30 de abril en Fráncfort.

Cuando asumió la vicepresidencia en 2018, Luis de Guindos (Madrid, 66 años) afrontaba lo que parecía el mandato más aburrido de la historia del Banco Central Europeo (BCE). “Yo pensé que no íbamos a mover los tipos, ni para arriba ni para abajo, llevaban mucho tiempo inmóviles y pensé que seguiría así”, recuerda ahora. En estos ocho años en el puesto, sin embargo, el mundo sufrió la pandemia y el coma autoinducido de la economía mundial; la peor escalada inflacionista en 40 años, seguida de una subida abrupta del precio del dinero; la invasión rusa de Ucrania, las sacudidas comerciales por parte de Estados Unidos y, ahora, el choque energético derivado del conflicto en Oriente Próximo.

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Luis del Guindos en su despacho durante la entrevista.Luis de Guindos posa tras la entrevista junto a su silla en la sala del Consejo de Gobierno del BCE.Luis de Guindos llega junto a la presidenta del BCE Christine Lagarde a la última rueda de prensa como vicepresidente el pasado día 30 en Fráncfort.Luis de Guindos, vicepresidente del BCE fotografiado en su despacho en la sede de Fráncfort.



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