La guerra de Irán ha pillado a los inversores con las ideas agotadas en cuanto a buscar refugio ante la incertidumbre. El oro está en máximos, como también las Bolsas de muchos países, incluido Wall Street, aunque esta haya flojeado un poco desde octubre. Las estrategias de diversificación del último año, dirigidas a los metales, preciosos y pesados, y a mercados de países un tanto ignorados anteriormente, como el español, han hecho que las valoraciones estén en su mayoría caras, aunque haya títulos concretos que hayan esquivado a los cazadores de oportunidades. Eso ha hecho que en general hayan perdido un poco de fuelle, a medida que los inversores más prudentes han materializado sus beneficios.
Con todo, parece que hay una calma tensa en los parqués, como si los inversores estuvieran esperando una luz que ilumine dónde está realmente el valor y dónde la especulación. El bloqueo del estrecho de Ormuz podría ser el catalizador que desequilibrara la balanza, o quizás ocurra como en el ajedrez cuando se repite varias veces la misma posición, y se pueden reclamar tablas.
Mantener una hipoteca a tipo variable después de la pandemia o de Ucrania
Entre las medidas planteadas para contrarrestar los efectos de la guerra de Irán, Podemos ha propuesto limitar temporalmente el interés de las hipotecas a tipo variable y facilitar su cambio a los créditos a tipo fijo. Antes de la pandemia o la guerra de Ucrania era razonablemente comprensible que los ciudadanos hubieran optado por el interés variable, pero después de años de crisis, de inflación y de vaivenes de los tipos, se puede considerar que quien hubiera elegido esa opción estaba informado de sobra de la incertidumbre económica, y debería ser consciente de los riesgos que comporta.
Las sospechas sobre intervención en los futuros del petróleo añaden desconfianza
La actual Administración estadounidense ha dado muestras sobradas de heterodoxia financiera, por no llamarla otra cosa, por lo que no suena tan inverosímil que el Gobierno haya intervenido en el mercado de futuros del petróleo para bajar el precio, algo que, sin embargo, desmintió este lunes Scott Bessent, secretario del Tesoro. Este, sin embargo, no descartó que su departamento negocie con futuros de la materia prima.
El encarecimiento de este recurso y de otros está poniendo al límite la cadena de suministro mundial, y la interferencia gubernamental, que no tiene precedentes en el caso del petróleo, dispararía la desconfianza de los actores del mercado en un ecosistema financiero global ya suficientemente volátil.
La frase del día
En la colonización de América, hubo controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder. Hay desde el primer día un afán de protección por parte de los Reyes Católicos y las leyes de indias que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho, mucho abuso
Felipe VI, rey de España
La IA desconectará un poco más al usuario del estado de sus cuentas
La inteligencia artificial no solo es capaz de diseñar una guerra con más precisión y más velocidad de la que cualquier humano puede imaginar, como está ocurriendo en Irán; también está a punto de poder comprar cualquier producto de forma autónoma, a partir de los criterios del usuario. Las empresas de pagos, los bancos y las tecnológicas están trabajando para estandarizar el proceso, a fin de ponérselo fácil a estas herramientas. Eso incluirá un sistema para que la IA no pueda ver el número de la tarjeta.
Con este método, el consumidor se ahorrará el prolijo proceso de comprar online (debido a las justificadas garantías de seguridad). Pero también desconectará un poco más con la vivencia de gastar, y con la situación real de sus finanzas.































