Japón ha mejorado mucho en los últimos años en gobernanza corporativa y en atención a los accionistas. Y su deuda soberana, aunque muy alta, está en buena medida en manos de tenedores del propio país. Además, la necesidad de diversificación de los inversores globales más allá de Estados Unidos está multiplicando las valoraciones de una Bolsa, la nipona, que ofrecía valoraciones asequibles. Todos estos factores ayudan a explicar que las dudas en torno a la estrategia de su primera ministra, Sanae Takaichi, no hayan ido a mayores. Pero, como el resto de las economías desarrolladas, Japón afronta retos como el envejecimiento, que exigen imaginación para mejorar la productividad y mantener el gasto público.

Takaichi quiere además potenciar la defensa del país, pero también apuesta por una importante reforma fiscal. Debe andar con pies de plomo, porque el aleteo de una mariposa sobre la rentabilidad de los bonos japoneses puede acelerar una repatriación del capital que desencadene un huracán global en el mercado de deuda.

Los precios cambian… a la velocidad de la energía

En física, la constante principal es la velocidad de la luz: 300.000 kilómetros por segundo. Es la que define el tiempo y la masa, y hace que, por ejemplo, la diferencia de gravedad entre los pies y la cabeza de una persona pueda desmembrar el cuerpo en un agujero negro. En alimentación, y en la producción de bienes en general, es justamente la energía la que define los costes últimos de las cosas. Y ha sido su encarecimiento de los últimos años la que ha provocado que los supermercados hayan cambiado las etiquetas de los precios a velocidades cada vez mayores. Aunque, por ahora, no tantas en comparación con la de la luz.

La batalla por Warner Bros, una miniserie de poco calado

Ha sido una miniserie, de las que van al grano sin florituras ni muchas temporadas, pero que, una vez acabadas, dejan poco poso en el espectador. La lucha por Warner Bros entre Paramount –los Ellison, fundamentalmente– y Netflix ha terminado con la retirada de esta última, a la vista de que era difícil competir con el inflado precio puesto sobre la mesa por el hijo del fundador de Oracle (con el aval indispensable de su padre). Los mercados han aplaudido que Netflix no se abandonase a esta loca carrera, pero no por ello deja de ser una derrota. Mientras, los dueños de Warner Bros apuntan a llevarse un precio que el término premium no abarca del todo, y a Paramount le toca demostrar que, ganada la batalla, puede mantener el reino. Veremos si da para un remake.

La frase

Monte dei Paschi era uno de esos expedientes complejos que heredamos y que gestionamos con éxito. Ahora es una institución sólida. Diría que sí, el papel del Gobierno ha terminado. No participará en el nombramiento de los nuevos órganos administrativos y de supervisión

Giorgia Meloni, primera ministra de Italia

Pokemon o la exitosa suma de nostalgia y reinvención

Tres décadas alumbran a Pokemon,la celebérrima franquicia de Nintendo, que está lejos de pasar de moda. La clave de su éxito pasó, además de por presentar un gran juego, por saber diversificar su negocio y reinventarse. Así, era posible que en los primeros 2000, en un patio de colegio de Santander (o de Saitama), hubiese un niño que no tuviese la GameBoy, o no tuviese el cartucho del último Pokemon, pero que sí jugaba con sus cartas o sus tazos, o veía sus películas. Con los años, esos niños han crecido y se han dejado engatusar por la nostalgia, lo que en buena parte ha mantenido vida a la franquicia. Hasta 2016, cuando en un nuevo ejercicio de adaptación, lanzan Pokemon Go, la aplicación que puso a medio mundo a buscar bichos por sus ciudades. Un ejemplo de éxito.



Source link

Artículo anteriorConsejo de la Judicatura designa a seis nuevos fiscales provinciales encargados | Política | Noticias