Las celebraciones del Primero de Mayo de este viernes pusieron el foco en el problema de la cuestión salarial, el crecimiento de la ultraderecha y la vivienda. El control del desempleo se ha conseguido en buena medida a costa de la devaluación de los sueldos, que es sin duda el principal reto al que se enfrenta el mercado laboral. Y la vivienda está absorbiendo gran parte de las alzas salariales de las rentas más bajas.































