El órgano técnico que lleva a cabo las pesquisas sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), ha reclamado un refuerzo del equipo de funcionarios que trabaja a las órdenes del secretario Adolfo Vázquez, también funcionario de carrera con voz, pero no voto en el pleno de la institución. Más allá del presidente Iñaki Barrón, de los cuatro vocales (Adolfo Moreno, Vicente Mendoza, Francisco Rincón y José Ignacio Sánchez Marhuenda) y del propio secretario Vázquez, la CIAF cuenta con un grupo de cinco técnicos asignados. Se reclaman al menos otros dos.

La CIAF, institución independiente adscrita al Ministerio de Transportes, reporta orgánicamente al número tres del departamento de la obra pública, el subsecretario de Transportes Rafael Guerra Posadas, al que se demanda el refuerzo. Tras el trágico siniestro en la línea Madrid-Sevilla del 18 de enero, el ministro Óscar Puente puso a disposición de la Comisión los medios necesarios, según relató Barrón a este periódico. Pero la situación actual, señalan fuentes cercanas a la CIAF, es la de una limitación de efectivos ante los dos siniestros con víctimas mortales de enero, y anteriores expedientes por resolverse aún.

Entre estos últimos, el del tren que el 19 de octubre de 2024 cayó sin control por el túnel madrileño Atocha-Chamartín cuando estaba siendo remolcado a talleres, sin viajeros a bordo. También está pendiente de informe definitivo el choque de un convoy de mercancías de Captrain con un muro el 15 de noviembre en As Neves (Pontevedra), o el incidente de un AVE de Renfe en Alora (Málaga), descarrilado por un desprendimiento de tierras en pleno temporal el 29 de octubre de 2024.

El pleno de la CIAF celebró este miércoles una reunión de carácter extraordinario en la que se analizó el recurso a medios externos para sacar adelante la investigación del choque de los trenes de Iryo y Renfe en el kilómetro 318 de la Madrid-Sevilla, en que perdieron la vida 46 personas. Las fuentes consultadas comentan que “los técnicos propios estuvieron desplazados a Adamuz, con el secretario al frente, y uno de ellos tuvo que salir hacia Gelida para atender ese accidente dos días después”, dando idea de la escasez de medios propios.

El mismo personal supervisó en talleres de Madrid las rodaduras de dos trenes Iryo y uno de Renfe que cruzaron por el punto de Adamuz en que presumiblemente se rompió la vía, siendo marcados por el raíl roto. Pero será en un laboratorio externo donde se analice la rodadura del Iryo descarrilado, así como el carril roto y su soldadura en que se ha establecido el punto de la salida de vía del tren de Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid.

El presidente y vocales de la CIAF también han revisado el cumplimiento de las operadoras envueltas en el siniestro, Iryo y Renfe, así como del gestor de la infraestructura Adif, con los requerimientos de documentación esencial para sus pesquisas y la posterior emisión de recomendaciones. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se mostró este miércoles dispuesto a escuchar a la CIAF y sus conclusiones sobre el caso de Adamuz para reforzar la conservación de las redes. Y el órgano, cuentan fuentes conocedoras de las primeras deliberaciones, pretende insistir en la importancia de las inspecciones de la obra nueva y los actuales trazados para evitar fallos en la infraestructura.

La comisión de investigación que actúa ante incidentes ferroviarios de cierta gravedad fue creada en 2007 y espera su próxima integración en la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil, articulada en el verano de 2024 con la Ley 2/2024. Ese órgano, que llega con retraso y para el que este miércoles se reclamaron medios e independencia en el Congreso, refundirá las tres comisiones de investigación técnica de accidentes adscritas al Ministerio de Transportes: la CIAIAC (aviación civil), la CIAIM (accidentes marítimos) y la CIAF.

Personal agotado

Con los equipos del gestor de la infraestructura Adif totalmente exhaustos entre los cortes en el eje Madrid-Sur, las inspecciones y arreglos en la línea Madrid-Barcelona, y las incidencias en Rodalies y demás núcleos de Cercanías, el presidente de la compañía, Pedro Marco, se ha dirigido a la plantilla por carta animando a “prestigiar” el ferrocarril español.

Los 13.000 trabajadores de Adif recibieron este miércoles una nota en la que se reconoce la labor para tratar de revertir la situación generada tras los graves accidentes de Adamuz y Gelida. El ejecutivo reconoce que el momento actual “ha obligado a hacer una profunda reflexión sobre las necesidades del sistema ferroviario, que sigue siendo uno de los más robustos y admirados del mundo”.

Marco subraya que el acuerdo alcanzado el pasado lunes para poner fin a la huelga general en el ferrocarril permitirá a Adif elevar el gasto en mantenimiento de la infraestructura en 1.800 millones hasta 2030, al tiempo que se reforzará la plantilla con 2.400 efectivos y se establecerá una tasa de reposición mínima en la empresa del 115% en próximos Presupuestos Generales del Estado.



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