
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) publicó este miércoles su primer informe bienal sobre la calidad de los servicios de telecomunicaciones en zonas rurales. El documento confirma que, aunque la brecha digital territorial se redujo en los últimos años, persisten diferencias significativas en el acceso a tecnologías de muy alta velocidad y en el despliegue de redes móviles de quinta generación.
El organismo analizó la experiencia de los usuarios en municipios de baja densidad de población en cumplimiento del artículo 69 de la Ley General de Telecomunicaciones. Los datos reflejan que a menor número de habitantes existe una menor presencia de tecnologías avanzadas y una mayor dependencia de conexiones inalámbricas o satelitales. El estudio se basa en mediciones de campo en 993 municipios y datos de más de 2,4 millones de usuarios.
En el segmento de la banda ancha fija, la disponibilidad de servicios alcanza al 99% de los hogares urbanos frente al 78% en los rurales. La tecnología de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) es predominante en ambos entornos, con un 90,1% de los accesos en ciudades y un 88,1% en el ámbito rural. La diferencia se agrava en los municipios de menos de 100 habitantes, donde los usuarios recurren con frecuencia a redes móviles o satélite.
La brecha de velocidad es más pronunciada en los accesos superiores a 1 Gbps. El 35,4% de los accesos urbanos disponen de esta capacidad, mientras que en las zonas rurales la cifra cae al 26,6%. En el rango de velocidades superiores a 100 Mb/s, la cobertura rural es del 88,4%, frente al 96,8% registrado en las áreas urbanas.
Los plazos de provisión del servicio también muestran asimetrías territoriales. El tiempo medio para instalar una nueva conexión es de 24 días en localidades rurales de menos de 100 habitantes. En contraste, el suministro en las grandes ciudades de más de 500.000 habitantes se completa en un promedio de 7 días. Otros indicadores de mantenimiento, como la tasa de averías, no presentan diferencias relevantes entre entornos
Servicios 5G
En cuanto a los servicios móviles, la cobertura de redes 4G se considera universal en todo el territorio. El 94% de los municipios rurales cuenta con la presencia de al menos tres redes móviles distintas. No obstante, el despliegue de tecnología 5G muestra una trayectoria desigual. El 96% de los municipios urbanos tiene al menos una red 5G disponible, frente al 82,2% en el entorno rural.
La competencia en infraestructura 5G es menor en las zonas de baja densidad poblacional. Solo el 15,4% de los municipios rurales dispone de tres redes 5G operativas. Esta cifra asciende al 49,7% en los núcleos urbanos. El informe subraya que el despliegue del 5G está condicionado por la dimensión demográfica más que por la clasificación administrativa del suelo.
La situación del 5G Standalone (SA), el 5G puro y que permite las mayores capacidades de la red, se encuentra en una fase incipiente. El 55,9% de los municipios rurales no registra ninguna red 5G SA activa. En el ámbito urbano, el porcentaje de municipios sin esta tecnología es del 15,8%. Los grandes geotipos urbanos concentran actualmente el mayor nivel de despliegue de esta infraestructura.
Los parámetros técnicos de red medidos mediante pruebas de campo indican una ventaja urbana en velocidad de descarga. El entorno urbano alcanza una media de 130 Mbps, frente a los 86 Mbps del rural. En velocidad de subida, la diferencia es menor, con 33 Mbps en ciudades y 27 Mbps en el campo. La latencia media es prácticamente idéntica en ambos entornos, situándose entre los 56 y 57 milisegundos.
Precisamente, el Gobierno ha puesto en marcha el programa “5G Redes Muy Rurales” para llevar cobertura móvil de alta velocidad a la llamada “España vacía”, es decir, a zonas donde actualmente no existe ni 4G ni 5G. la iniciativa, financiada con unos 30 millones de euros procedentes de fondos europeos FEDER, se encuentra en fase de consulta pública para definir las zonas beneficiarias y prevé desplegar infraestructuras entre finales de 2026 y 2029, utilizando tecnología 5G Stand Alone.
Wifi y vídeo
La CNMC concluye que el rendimiento de las redes es suficiente para los usos digitales más comunes en ambos entornos. La navegación web, el servicio de voz y el streaming de vídeo funcionan correctamente en todo el territorio. El porcentaje de sesiones de vídeo reproducidas en resolución HD (igual o superior a 720p) supera el 94% tanto en ciudades como en el campo.
En la red inalámbrica doméstica, el informe detectó una brecha en la actualización de los estándares de wifi. Las versiones Wifi 5 y Wifi 6 son mayoritarias en las áreas urbanas. Por el contrario, la tecnología Wifi 4, menos eficiente, sigue siendo la más utilizada en los hogares rurales. La velocidad media de descarga por wifi es un 24% inferior en el entorno rural respecto al urbano.
El servicio telefónico de voz mantiene niveles de fiabilidad similares en todo el país. La tasa de llamadas caídas se sitúa entre el 0,2% y el 0,4%. El tiempo medio para establecer una llamada es de aproximadamente 4,5 segundos, con variaciones mínimas entre geotipos. Solo se observa un ligero empeoramiento en la tasa de llamadas caídas en municipios de menos de 100 habitantes.
El informe advierte que la brecha de tecnología en banda ancha fija podría aumentar en el futuro según evolucione el despliegue de equipos XGS-PON en fibra. Este estándar permite alcanzar los 10 Gbps simétricos y se está implementando prioritariamente en zonas urbanas. La CNMC mantendrá la vigilancia sobre estas métricas en su próximo estudio bienal previsto para 2028.































