
Tres escenarios se divisan ante una posible reconfiguración de fuerzas en el pleno de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) en el caso que su presidente, José Suing, decida apartarse de esa dignidad o, al contrario, pretenda mantenerse. Para los casos, la pelea está en contar con al menos doce votos de los jueces nacionales.
Para las 16:30 de este 12 de enero, el presidente encargado (e) de la Corte Nacional, José Suing, convocó a los 21 jueces que conforman el pleno para resolver “sobre el encargo” a él en la presidencia y Enma Tapia, en la presidencia subrogante.
Este cónclave se origina por las críticas en contra de Suing, quien en su calidad de presidente de la CNJ nominó a Mario Godoy para presidir el Consejo de la Judicatura (CJ), quien a su vez tiene a cuestas un posible juicio político en la Asamblea Nacional por la sospecha de irregularidades en su gestión.
Estas surgieron luego de que un exjuez anticorrupción, Carlos Serrano, denunció amenazas a su vida y, aparentemente, recibió insinuaciones del amigo y excolaborador de Godoy, Henry Gaibor, para que considere los argumentos de la defensa de un procesado por lavado de activos, Jezdimir Srdan, oriundo de la península balcánica (Europa).
Adicionalmente, porque Srdan tuvo como parte de su defensa en la etapa preprocesal de la investigación a la esposa de Godoy, Dolores Vintimilla.
La jueza y presidenta subrogante de la Corte, Enma Tapia, adelantó que en la sesión del lunes quieren pedirle a Suing que dé un paso al costado, porque no cuenta con el apoyo del pleno para seguir al frente del organismo de última instancia en el país en justicia ordinaria.
Las instituciones no se defienden con intereses personales, sino con decisiones conforme a la ley.
El pedido de las juezas y jueces de la Corte Nacional de Justicia responde a un contexto excepcional que hace indispensable una decisión inmediata del Pleno.
En el Estado… pic.twitter.com/NUfwzu9WPU— Enma Tapia Rivera (@EnmaTapiaRivera) January 9, 2026
De concretarse una decisión en ese sentido de parte de Suing, podría haber una renovación de la cúpula de la Corte, aunque lo pelea estará en los votos, porque no hay jueces titulares.
El artículo 198 del Código Orgánico de la Función Judicial (COFJ) establece que los “jueces titulares elegirán de entre sus miembros al presidente de la Corte Nacional de Justicia, dentro de la primera quincena del periodo correspondiente, por votación escrita y secreta, y durará en sus funciones tres años”.
Agrega que en caso de impedimento o ausencia temporal del presidente, lo subrogará el “juez designado en la misma sesión y del mismo modo y de haber dos o más nominados al mismo tiempo, la designación se desarrollará mediante sorteo realizado de modo transparente”.
Si la ausencia es definitiva, se convocará de inmediato al pleno para elegir una nueva autoridad, quien únicamente completará el periodo.
Para instalar la sesión, dice el código, se requiere de la presencia de “por lo menos doce jueces y para tomar decisiones se requerirá de, por lo menos, doce votos conformes”.
De no alcanzar votación “se tomará una nueva en una siguiente sesión y, si en la segunda oportunidad tampoco se alcanzan por lo menos doce votos, la propuesta se considerará denegada”.
Actualmente, de los 21 jueces que están en la Corte: diez son titulares, cuatro son conjueces titulares y siete temporales, que provienen de cortes provinciales, electos por decisión del CJ sin un concurso público de méritos, para cubrir las necesidades institucionales.
En ese contexto, los titulares y que tienen derecho a votar son Daniella Camacho, Marco Rodríguez, Katerine Muñoz, Consuelo Heredia, Milton Velásquez, Alejandro Arteaga, Gilda Morales, Felipe Córdova, además de Enma Tapia y José Suing.
De lo que se conoce, Suing tendría el apoyo de tres de ellos para mantenerse en el cargo, por lo que requeriría de los jueces temporales.
Según Tapia, ante la falta de jueces y votos para Suing, este podría intentar que se aplique un instructivo que permita participar a siete jueces temporales.
De esa forma, Suing podrá sumar las voluntades de conjueces y de los jueces temporales.
Pese a que “a ellos no les compete elegir autoridades, cuidado vayan a caer en una arrogación de funciones”, advirtió Tapia a sus colegas, en una entrevista en la estación de televisión Teleamazonas, que dio este 9 de enero de 2026.
En otro escenario, en el posible caso de que no se permita participar a los jueces temporales y por tanto, no se elija una nueva autoridad, Enma Tapia se posicionaría en la presidencia como encargada, en reemplazo de Suing.
Es decir, ante la posibilidad de que Suing renuncie o dé un paso al costado y además no haya los votos necesarios, Tapia asumirá la presidencia de la Corte como encargada.
Otra alternativa es que haya un consenso entre los magistrados y logren tomar una posición.
Extraoficialmente, varios magistrados aspiran a llegar a ese cargo, pero el juez Marco Rodríguez podría contar con el número de votos.
Suing y Tapia llegaron a la presidencia encargada y subrogante, respectivamente, el 7 de febrero de 2024, debido a que el exjuez Iván Saquicela concluyó su periodo en esa función y el Consejo de la Judicatura impidió que se mantuviera bajo la figura de la prórroga.
Este desajuste en el pleno de la Corte Nacional es consecuencia de que el CJ no ha realizado el concurso público de méritos, oposición e impugnación ciudadana para nombrar a los nuevos 21 jueces para un periodo de nueve años, como lo establece la Constitución.
En dos ocasiones, durante la presidencia de Álvaro Román y con Mario Godoy, los procesos fallaron por denuncias de corrupción e irregularidades. (I)































