Aunque Ecuador cuenta con normas que obligan a implementar salas de apoyo a la lactancia materna en instituciones públicas y empresas privadas, el cumplimiento todavía es desigual. Mientras algunas entidades han adecuado espacios permanentes para que las madres puedan extraer y conservar leche materna durante la jornada laboral, otras aún no cuentan con estos lugares o los mantienen sin funcionamiento.

Un ejemplo ocurre en la Asamblea Nacional. Este Diario constató que existe un espacio destinado como lactario dentro del Legislativo, pero actualmente no funciona. El caso refleja una de las principales críticas de especialistas: la normativa existe, pero todavía falta seguimiento y fiscalización.

La regulación sobre lactancia materna en Ecuador no es reciente. Uno de los principales antecedentes es la Ley de Fomento, Apoyo y Protección a la Lactancia Materna, vigente desde 1995, que estableció disposiciones para promover la alimentación con leche materna y limitar la promoción de sucedáneos.

QUITO (05-05-2026).- Ingreso a la Sala de Apoyo a la Lactancia Materna en el edificio de la Asamblea Nacional.
Alfredo Cárdenas/ EL UNIVERSO. Foto: Alfredo Cárdenas.

Años después, el 5 de agosto de 2020, la Corte Constitucional emitió la sentencia 3-19-JP/20 y acumulados, en la que dispuso que todas las instituciones públicas donde trabajen mujeres en edad fértil implementen lactarios y que donde existan más de veinte personas cuidadoras se garanticen también espacios de cuidado infantil o guarderías.

La sentencia además ordenó seguimiento y monitoreo de estos espacios por parte de varias instituciones del Estado.

Luego, la Asamblea Nacional tramitó reformas relacionadas con sistemas de cuidado y protección de mujeres en periodo de maternidad y lactancia. Sin embargo, parte de esos cambios no prosperaron. El presidente Daniel Noboa vetó totalmente el proyecto de Ley Orgánica de Fomento, Apoyo y Protección a la Lactancia Materna el 4 de diciembre de 2024, calificándolo de inconsistente.

La normativa prohibía la libre comercialización de leches de fórmula sin receta médica, medida que el Ejecutivo consideró perjudicial. El pasado 7 de mayo, el Legislativo volvió a debatirla, pero no alcanzó los votos y el proyecto fue archivado.

Nuevo reglamento y condiciones para lactarios

En septiembre de 2024 entró en vigencia el Acuerdo Interministerial MDT-MSP-002-2024, emitido por el Ministerio del Trabajo y el Ministerio de Salud Pública. El documento expidió el “Reglamento para la implementación, adecuación y uso de salas de apoyo a la lactancia materna en centros de trabajo públicos y privados”, junto con un instructivo técnico que establece parámetros obligatorios.

El texto determina que las instituciones con veinte o más mujeres en edad fértil que trabajen presencialmente deben contar con salas permanentes de lactancia. Además, aquellas que no lleguen a ese número, pero tengan al menos una mujer en periodo de lactancia, deben adecuar un espacio temporal.

El instructivo fija condiciones. Los lactarios deben ser espacios privados, higiénicos y exclusivos para la extracción o conservación de leche materna.

Además, establece tiempos específicos para amamantar o extraer leche materna durante la jornada laboral.

El Ministerio de Salud Pública explicó a este Diario que su rol se centra en el acompañamiento técnico, promoción y certificación de las salas de apoyo a la lactancia materna (SALM), mientras que el control y verificación del cumplimiento corresponde al Ministerio del Trabajo.

“El Ministerio de Salud Pública, conforme a la normativa vigente, tiene la responsabilidad de brindar asesoramiento, acompañamiento técnico y promover acciones de promoción de la lactancia materna en los centros de trabajo, tanto públicos como privados, en el marco de la implementación de las salas de apoyo a la lactancia materna”, indicó la cartera de Estado.

Según cifras oficiales, en 2024 se certificaron 330 salas de apoyo a la lactancia materna: 262 en el sector privado y 78 en el sector público. En 2025 la cifra subió a 641 espacios certificados. Y, hasta abril de 2026, se contabilizaban 109 certificaciones adicionales.

El ministerio precisó que la certificación es voluntaria y recordó que la obligación de implementar estos espacios se mantiene para todas las instituciones comprendidas dentro del reglamento. También señaló que la competencia de control y supervisión recae en el Ministerio del Trabajo.

La exministra del Trabajo Ivonne Núñez, quien participó en la elaboración del acuerdo interministerial, aseguró que durante su administración se realizaron visitas para verificar el cumplimiento de las disposiciones.

“Es una legislación trabajada en conjunto con el Ministerio del Trabajo y el Ministerio de Salud Pública en mi época como ministra. Lo hicimos a través del Acuerdo Interministerial MDT-MSP 2024-002, que es el reglamento para implementación, adecuación y uso de salas de apoyo a la lactancia materna en los sectores públicos y privados del país”, señaló.

Añadió que desde el Ministerio del Trabajo se realizaron recorridos y acompañamiento técnico.

“Visitamos a las empresas e instituciones públicas para verificar el cumplimiento; yo misma los visitaba con el equipo técnico del MDT. Brindamos asistencia a todos quienes solicitaron”, manifestó.

El Ministerio de Salud también recordó que la Corte Constitucional dispuso acciones permanentes de promoción y protección de la lactancia materna. En ese marco, el MSP implementó un proceso de certificación voluntaria para las instituciones que cumplen con los requisitos establecidos para las SALM.

Además, la cartera de Estado informó que reactivó el Consejo Nacional de Apoyo a la Lactancia Materna (Conalma), organismo integrado por varias instituciones y actores vinculados con la salud y los derechos de la niñez.

Según el MSP, la reactivación del Conalma busca “dar continuidad y cumplimiento a lo establecido en la Ley de Fomento, Apoyo y Protección a la Lactancia Materna”, ratificando el compromiso interinstitucional sobre este tema.

En noviembre pasado, Unicef Ecuador informó sobre una reunión del Conalma para fortalecer políticas públicas relacionadas con lactancia materna y nutrición infantil.

Especialistas consideran que existe una brecha

Sin embargo, quienes trabajan directamente con madres lactantes consideran que todavía hay una brecha importante entre lo que dispone la normativa y lo que ocurre en la práctica.

La obstetra Elisabeth Morán, asesora de lactancia y experta en cuidados maternos y lactancia materna, considera que sí ha habido avances en el país, especialmente desde la emisión del reglamento de 2024, aunque recalca que todavía existen múltiples incumplimientos.

“Ha habido pocos avances, pero se ha avanzado. Han cambiado ya que contamos con nuevas leyes, entre ellas la de septiembre de 2024, cuando se emitió un reglamento para la implementación de salas de apoyo a la lactancia materna tanto en el sector público como privado. Aunque existe este reglamento, no todas las empresas lo cumplen y muchas madres trabajadoras aún enfrentan dificultades debido a la falta de apoyo de sus empleadores o empresas”, sostuvo.

Morán señala que uno de los principales problemas es que algunos empleadores continúan viendo estos espacios como un gasto y no como una inversión.

“Muchas perciben la adecuación de una sala como un gasto alto en lugar de una inversión, citando a menudo la falta de espacio. Hay todavía una cultura donde se ve la lactancia como un inconveniente y no como una inversión a largo plazo tanto para el trabajador como para el lactante”, expresó.

Además, indicó que existen casos en los que los espacios son habilitados únicamente para cumplir con el requisito normativo, pero posteriormente quedan abandonados.

“En ocasiones hay empresas que realizan el lactario, pero no le dan el mantenimiento necesario. O termina el periodo de lactancia de su empleada y queda abandonado. O, en ocasiones, se desconoce que exista uno”, añadió.

Para Anyela Balaguera, asesora de lactancia y enfermera pediátrica, el país sí ha fortalecido su marco normativo en los últimos años, aunque el verdadero reto está en garantizar su aplicación.

“Actualmente, Ecuador cuenta con un marco normativo cada vez más sólido en la protección de la lactancia materna; leyes y reglamentos tales como la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna y recientemente la Ley de Cuidado Humano amplían esos derechos. Sin embargo, en el ámbito laboral, pospandemia, se observó una desatención del cumplimiento de los derechos para la madre trabajadora, el irrespeto de la jornada especial de seis horas, la falta de espacio adecuado para la extracción de leche materna e incluso la falta de jornadas educativas que preparen a la madre para esta etapa”, afirmó.

Balaguera considera que estos factores terminan afectando directamente la duración de la lactancia materna.

“Aspectos como estos pueden incidir directamente en la duración de la lactancia. Pero, ciertamente, el país sí ha avanzado en crear reglamentos que garanticen estos derechos. Sin embargo, es necesaria una constante fiscalización y seguimiento que garanticen el cumplimiento de estas leyes”, dijo.

La especialista también planteó ampliar el tiempo de licencia por maternidad para facilitar la lactancia exclusiva.

“Es importante que se trabaje en la ampliación del permiso de maternidad, para que el tiempo de permanencia en casa sea cercano a los cinco meses. Eso daría la posibilidad de lograr una alimentación de solo leche materna hasta los seis meses”, manifestó.

Además, enfatizó que la discusión no debería limitarse únicamente al cumplimiento de un reglamento.

“La leche materna no solo es un alimento gratuito y seguro para todos los niños y niñas del país, sino que también les permite tener un desarrollo intelectual y una salud emocional y física que permite la construcción de una nación de progreso. Cuando, como sociedad, logramos entender lo que está en juego, trabajamos en pro de lograr que el inicio de la vida de nuestros niños sea el más idóneo”, expresó.

A criterio de Balaguera, el problema central ya no es la ausencia de normativa, sino la falta de compromiso para ejecutarla.

“El verdadero desafío no es la normativa, porque ya existe. Es la implementación, desde la convicción real y no como una imposición del Ministerio del Trabajo. Finalmente, creo que el éxito de la lactancia depende de todos: la madre, la familia, el sistema de salud, las empresas y la sociedad en general”, concluyó.

Mientras tanto, el Ministerio de Salud Pública sostiene que mantiene acciones de promoción relacionadas con la lactancia materna a través de la estrategia Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil. Según datos oficiales, durante 2026 más de 72.000 gestantes recibieron consejerías relacionadas con lactancia y alimentación infantil.

Además, la entidad reportó que actualmente existen más de 1.500 grupos de apoyo a la lactancia materna en establecimientos de salud del primer nivel de atención y que el país cuenta con diez bancos de leche humana y un centro de recolección.

(I)



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