25 años viviendo en Suiza. Toda una vida. Ese es el tiempo que ha pasado Gonzalo Ramón-Borja Álvarez de Toledo (Alicante, 1977) trabajando en Zúrich para varias entidades financieras. Desde noviembre de 2000 hasta enero de 2025. Se fue recién acabada la carrera, “por aquello de vivir la experiencia internacional”, y ha vuelto a Madrid con cuatro hijos, que tienen la doble nacionalidad suizo-española. Ahora ocupa el cargo de máximo responsable de la gestora Swisscanto, propiedad del mayor banco público de la Confederación helvética. El grupo gestiona activos por valor de 350.000 millones de euros y es propiedad del cantón de Zúrich.
Pregunta. ¿Qué echa de menos de Suiza?
Respuesta. Lo que echaba de menos era vivir en España. Estar más cerca de tanta familia y tantos amigos.
P. ¿Se ha perdido muchas cosas?
R. Muchas bodas de buenos amigos. Ahora, eso sí, no me pierdo ya ningún plan.
P. Marchó a Zúrich soltero y ha vuelto con familia numerosa…
R. Así es. Con cuatro hijos nacidos allí. Tienen pasaporte suizo. Les hemos podido dar una excelente educación. Hablan cinco idiomas, inglés, alemán, suizo-alemán, francés y español. Un tesoro que les hemos podido dar. Ahora los mayores empiezan en Madrid la universidad.
P. ¿Han vuelto los seis?
R. Sí. Mi mujer es de Madrid y nos apetecía mucho vivir aquí. Mi hijo mayor justo ha acabado ahora el servicio militar en Suiza. Lo ha hecho en una unidad de acorazados, a dos horas y media de Zúrich, y ha llegado a conducir tanques.
P. ¿Para sus hijos está siendo difícil la adaptación?
R. Desde pequeños siempre les dijimos que acabaríamos volviendo a España, y siempre veníamos en Navidades y verano. Así que lo están llevando bastante bien. Están contentos y emocionados con la idea. No ha sido un salto cultural nada complicado.
P. ¿No echa de menos la naturaleza que rodea Zúrich?
R. Sí. La verdad es que hacíamos mucho deporte. Sobre todo natación, bicicleta… Mi mujer y yo hemos llegado a hacer triatlones.
P. Y los Alpes…
R. Con la bicicleta empezamos con carretera, luego de montaña y hemos terminado haciendo descenso extremo por pistas de esquí, en verano. Subes con el telecabina, y bajas a toda velocidad, con protecciones. Es muy divertido.
P. Apellido largo y compuesto, ¿familia adinerada?
R. No, para nada. Mi madre es de Vigo y mi padre de Alicante, de una familia que se dedicaba a los azulejos. Apellidos como los míos están muy extendidos por toda España. Yo pertenezco a una familia muy amplia y me encanta verme con tíos, primos, hermanos…
P. ¿Se juntan mucho?
R. Todos los veranos. Mis padres tienen una casa familiar en Onil, en el interior de Alicante, y es el punto de encuentro donde nos juntamos todos, más de 24. Yo tengo dos hermanas y un hermano, y cada uno vivíamos en una ciudad, por lo que tener este lugar donde vernos, una semana, diez días, era una maravilla. Para nosotros era muy importante que mis hijos mantuvieran esas raíces.
P. ¿Hay más familiares en el sector financiero?
R. Mi hermana Genoveva es directiva de un banco japonés. Y luego, pues algún tío materno, también.
P. ¿Qué le gusta leer?
R. Me gusta la obra del escritor suizo Joel Dicker. También la saga Millennium. Siempre tengo una pila de libros por leer en la mesilla de noche. De ensayo, uno de los que más me ha gustado últimamente es Prisioneros de la Geografía, de Tim Marshall.

P. ¿Ve más cine o series?
R. Soy más de series. Se me hace más llevadero para verme algún capítulo suelto cuando tengo algo de tiempo. La última que estamos viendo es Landman, sobre el negocio de los campos de petróleo en Texas. También me gustan mucho las series de espías, las del ejército…
P. ¿Cocinaba paella cuando estaba en Suiza?
R. Como alicantino, prefiero hablar de arroces. Teníamos un grupo de expatriados con los que nos llevábamos genial, y que se convirtieron en parte de nuestra familia.
P. ¿Y les preparaba arroz?
R. Por supuesto. Era uno de mis puntos fuertes en Zúrich. Ahora bien, cuando volvía en verano a Alicante ya mi padre y mi hermano me ponían en mi sitio y asumía de buen grado hacer de pinche.
P. ¿Cuál es su arroz favorito?
R. El de conejo y caracoles, típico del interior de Alicante. Se suele hacer con sarmiento.
P. Eso es difícil de hacer en Suiza…
R. Sí, allí teníamos que adaptarnos al producto local que encontrábamos en el mercado.
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