La inteligencia artificial está redefiniendo el marketing y obligando a agencias y marcas a replantear sus modelos de trabajo. En este contexto nace INFERNO, una nueva agencia impulsada por Burns que apuesta por combinar creatividad, automatización y criterio humano para ayudar a las marcas a integrar la IA de forma real en sus procesos.

Fundada por Carla Alexander y Raquel Serón, la compañía nace con el objetivo de transformar el potencial de la inteligencia artificial en soluciones prácticas para la creación de contenidos, la automatización y el desarrollo de nuevas experiencias digitales.

Con motivo de este lanzamiento, desde MarketingDirecto.com-MKD hablamos con Carla Alexander para conocer la visión detrás de INFERNO y reflexionar sobre cómo la IA está cambiando el presente y el futuro de la industria.

¿Qué oportunidad detectasteis en el mercado para lanzar esta agencia AI-Native? ¿Con qué visión llega este nuevo proyecto?

Hoy todo el mundo habla de inteligencia artificial, y es lógico, porque estamos ante uno de los grandes cambios que está viviendo nuestra industria. Pero más allá de las herramientas concretas, lo interesante es cómo esta tecnología va a transformar la forma de trabajar de las agencias y de las marcas.

Nosotros sentimos que este cambio iba a ser suficientemente relevante como para repensar el modelo desde el principio. Por eso decidimos lanzar INFERNO como una agencia AI-Native desde su origen.

Creímos que, si estábamos ante una transformación profunda del marketing, tenía más sentido innovar desde la base y construir un modelo nuevo que nos permitiera integrar la tecnología, la creatividad y la estrategia de una forma mucho más natural.

Nuestra ambición es precisamente esa: experimentar, aprender rápido y convertirnos en un referente en cómo la inteligencia artificial puede integrarse de verdad en el marketing y en la creatividad.

Definen INFERNO como una agencia que combina creatividad, automatización y criterio humano. ¿Cómo se equilibra realmente ese triángulo en el día a día?

Para nosotros la clave está en entender que cada uno de esos elementos cumple un papel diferente dentro del proceso.

La inteligencia artificial nos permite automatizar tareas, acelerar procesos y trabajar con una capacidad de producción y adaptación mucho mayor que en los modelos tradicionales. Pero esa capacidad necesita una dirección clara.

Ahí es donde entran la creatividad y el criterio humano. Nuestro equipo define los sistemas creativos, las reglas de marca y las decisiones estratégicas que guían todo lo que se desarrolla después. La tecnología permite escalar y optimizar, pero las ideas, la narrativa y la intención de marca siguen siendo profundamente humanas.

Al final no se trata de sustituir unas cosas por otras, sino de construir un modelo donde tecnología, creatividad y estrategia trabajen de forma coordinada para que las marcas puedan moverse con más agilidad en un entorno cada vez más dinámico.

¿Crees que el futuro de las agencias pasa por convertirse en compañías más tecnológicas que creativas, o por integrar ambos mundos?

Creo que plantearlo como una elección entre tecnología o creatividad es simplificar demasiado el cambio que está viviendo la industria. La creatividad sigue siendo el corazón de lo que hacemos: es lo que permite a las marcas construir significado, diferenciarse y conectar con las personas.

Lo que sí está cambiando profundamente es cómo se produce y se activa el marketing. La inteligencia artificial y la automatización están transformando los procesos, la escala a la que se puede trabajar y la velocidad con la que las marcas tienen que reaccionar.

Por eso el futuro de las agencias pasa por integrar ambos mundos de forma natural. Las agencias que aporten más valor serán las que sepan combinar pensamiento estratégico, creatividad y tecnología dentro de un mismo modelo de trabajo.

En realidad, más que agencias más tecnológicas o más creativas, veremos agencias más híbridas y mucho más adaptadas a un entorno donde el marketing cambia cada vez más rápido.

¿Qué es lo que más les emociona del momento actual del marketing?

Estamos viviendo un momento muy interesante porque el marketing está entrando en una nueva etapa de transformación impulsada por la tecnología, y especialmente por la inteligencia artificial.

Durante muchos años la industria ha estado bastante condicionada por limitaciones de producción, de tiempo o de recursos. Hoy esas barreras empiezan a desaparecer y eso abre posibilidades completamente nuevas para las marcas: experimentar más, adaptar los mensajes con mayor rapidez o trabajar de una forma mucho más dinámica.

Pero al mismo tiempo eso plantea un reto muy interesante. Cuando las herramientas están al alcance de todos, lo que realmente marca la diferencia ya no es solo la capacidad de producir, sino el criterio, la estrategia y la creatividad.

Por eso creo que estamos entrando en una etapa en la que las marcas y las agencias tendrán que ser más ágiles, más experimentales y también mucho más claras en su identidad.

¿Qué error están cometiendo hoy las marcas cuando intentan implementar IA en marketing?

Creo que uno de los errores más habituales es pensar en la inteligencia artificial solo como una herramienta táctica, cuando en realidad su impacto es mucho más amplio. Muchas marcas empiezan a experimentar con herramientas de IA para generar contenidos o acelerar ciertas tareas, lo cual es lógico porque es la forma más inmediata de empezar. Pero el verdadero reto no está solo en utilizar la tecnología, sino en entender cómo integrarla dentro de una estrategia de marketing y de marca.

La IA puede aportar muchísima eficiencia y capacidad de producción, pero si no existe una dirección clara detrás, es fácil terminar generando más actividad sin necesariamente generar más valor.

Por eso creo que el desafío para las marcas no es solo adoptar herramientas nuevas, sino repensar cómo la inteligencia artificial puede integrarse de forma coherente dentro de su modelo de marketing.

Existe cierto miedo a que la IA sustituya perfiles creativos. Desde tu perspectiva, ¿qué tipo de talento será más valioso en los próximos años?

Es normal que exista esa preocupación cuando aparece una tecnología que cambia tan rápido la forma de trabajar, pero creo que más que una sustitución estamos viendo una evolución de los perfiles.

El talento creativo seguirá siendo fundamental, porque las ideas, la intuición cultural o la capacidad de construir significado para las marcas siguen siendo profundamente humanas. Lo que sí está cambiando es la forma en la que esos creativos trabajan.

En los próximos años veremos perfiles mucho más híbridos: profesionales capaces de combinar pensamiento creativo, visión estratégica y un buen entendimiento de las herramientas tecnológicas que tienen a su alcance.

Más que creativos que producen pieza a pieza, veremos creativos que diseñan sistemas de ideas, narrativas y experiencias que después pueden escalarse con tecnología. Ese tipo de talento será especialmente valioso en el nuevo contexto del marketing.



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