
Pasan las guerras y los pánicos energéticos, pasan bloqueos petroleros y subidas de aranceles. Los peores escenarios geopolíticos pasan. Y sin embargo, las principales Bolsas europeas, estadounidenses y asiáticas continúan inmutables, acechando sus máximos históricos de la mano de la buena temporada de resultados empresariales, la creencia generalizada de una guerra breve en Irán y la esperanza en el impacto positivo de la inteligencia artificial sobre la productividad.






























