El Banco Sabadell alcanzó un beneficio neto de 1.775 millones en 2025, según consta en los resultados que la entidad catalana ha publicado este viernes. El año en el que logró salvar la opa hostil que le había lanzado el BBVA resultará ser también el último con César González-Bueno al mando de la entidad, después de que este jueves se informara de que le sustituirá Marc Armengol en el puesto de consejero delegado. Y esa etapa se cerrará con un plan de recompra de acciones por un importe de hasta 800 millones de euros. El Banco Central Europeo ya ha dado el visto bueno a ese programa, que se activará el próximo lunes, 9 de febrero. Esta cifra se compone de 365 millones de euros con cargo a resultados de 2025, más 435 millones de euros del exceso de capital generado por encima del 13%. Las acciones de Banco Sabadell han liderado los descensos del Ibex 35 en la jornada bursátil de este viernes y han cerrado con una caída del 4,7%.
“Ha sido un año de mucha turbulencia, pero ha sido un buen año”, ha destacado César González-Bueno durante su última presentación de resultados anuales como capitán del Sabadell. Antes de irse del todo dará cuenta de como ha ido el primer trimestre de 2026. El banco tiene “crecimientos muy sanos”, ha celebrado el aún consejero delegado, con “una caída del 17% de los activos problemáticos”. Este viernes, en el auditorio, sentado en primera fila, estaba su relevo, quien hasta ahora ha estado al frente del británico TSB, que el Sabadell vendió al Santander.
En un año de pleno frenesí y tensión para repeler los ataques del BBVA, el beneficio del Sabadell se encogió un 2,8% en comparación con el ejercicio anterior, cuando se alcanzó un “beneficio histórico” de 1.887 millones de euros. “El beneficio es ligeramente inferior al del año pasado, pero descontando los extraordinarios de las recuperaciones que hubo en 2024, el crecimiento es del 3,4%”, ha defendido González-Bueno.

Tras los agobios por la opa hostil del BBVA, González-Bueno considera que no es tiempo de más movimiento. Pero advierte que un proceso de consolidación “a largo plazo es muy probable que ocurra”. Eso sí, siempre con la exclusión de los tres grandes (Caixabank, Santander y BBVA) para no perturbar la competencia.
En los últimos meses, el banco que preside Josep Oliu ha buscado mimar a sus accionistas a base de repartir dinero. Superada la opa, el plan no cambia. En este sentido, la estrategia de compra de acciones propias implica reducir el número de títulos en circulación, lo que hace que el beneficio por acción crezca mucho más que el beneficio neto de la propia empresa.“En este momento la acción del Sabadell está infravolarada, y lo está por razones que entendemos pero no compartimos”, ha señalado el consejero delegado.
La recompra de acciones por 800 millones, unida a los 700 millones distribuidos en dividendos en efectivo a cuenta de los resultados de 2025, “suman un total de 1.500 millones de remuneración en el ejercicio, equivalente a una rentabilidad anual aproximada del 9% de la capitalización bursátil”, destaca el banco. Además, Banco Sabadell abonará 50 céntimos por acción de dividendo extraordinario por la venta de TSB, la que era su filial británica y que el verano pasado traspasó al Banco Santander por 3.100 millones. Todo ello supone, subraya la entidad, “distribuir entre los accionistas alrededor de 4.000 millones en 12 meses”.
En su asalto para quedarse con el Sabadell, el BBVA topó con el rechazo de los accionistas del banco catalán, y ese escudo terminó decantando la partida que jugaban Oliu y González-Bueno contra el presidente del BBVA, Carlos Torres. “El proyecto de Banco Sabadell se sustenta en unos objetivos de rentabilidad que apoyan una remuneración atractiva para nuestros accionistas, que de forma recurrente será superior a los 20,44 céntimos por acción en efectivo abonados en 2024”, destaca González-Bueno, en relación con los resultados de 2025.
Regreso de la sede social
El ejercicio 2025 también fue el del regreso de la sede del Sabadell a Cataluña, tras haberse marchado a Alicante en plena vorágine del procés. El plan estratégico 2025-2027 plantea “aumentar la actividad comercial en España a un ritmo superior al del mercado en la mayoría de los segmentos de negocio”.
Sabadell, que siempre ha exprimido la idea de que es un banco más pequeño que otros de sus competidores, pero eficaz, se marca el reto de reforzar su imagen de socio fiable. “Banco Sabadell tiene unas dinámicas de negocio y de balance positivas que le llevan a generar capital a ritmos muy elevados en el año, que permiten autofinanciar el crecimiento del libro de crédito y ofrecer una remuneración atractiva al accionista”, incide Sergio Palavecino, director financiero de la entidad.
La previsión sobre el ROTE, un ratio que ayuda a medir la rentabilidad, era alcanzar ese año el 14,5% y se quedó en 14,3%. “Seguimos convencidos que alcanzaremos el 16% en 2027”, vaticina González-Bueno. La apuesta por seguir musculando sus números es crecer en el sector del crédito al consumo, “es un negocio muy rentable”, sin descuidar la relación con las empresas y las pymes. No tanto por cantidad, “una de cada dos pymes ya es cliente del Sabadell”, sino en la calidad de la cartera de productos. “Ahí seguimos teniendo una gran oportunidad”, ha diagnosticado el consejero delegado, en la que será una de sus últimas intervenciones como mandamás del banco.






























