El Ejército ecuatoriano celebró este viernes, 27 de febrero del 2026, 197 años de su creación, aniversario de la Batalla de Tarqui, en un evento en la Escuela Superior Militar “Eloy Alfaro”, en el norte de Quito.
El acto contó con la presencia del presidente Daniel Noboa, quien fue recibido con honores como primer mandatario. Ministros de Estado, así como el reciente posesionado presidente del Consejo de la Judicatura, Damián Larco, la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Diana Atamaint, y la primera dama Lavinia Valbonesi acudieron al programa.
El evento, previsto para las 11:00, empezó 30 minutos después.
Después de su llegada, el jefe de Estado se ubicó en la tribuna principal donde estaban otras autoridades estatales. Desde un helicóptero se ondeó la bandera y se entonó el himno nacional.
La Fuerza Terrestre entregó la condecoración Vencedores de Tarqui en el grado de Gran Cruz a Noboa en reconocimiento a su permanente apoyo a la institución y su labor en el fortalecimiento de la defensa nacional orientada a garantizar la paz y la seguridad del país. Además, hubo la imposición del botón de mando y se le entregó un compromiso institucional.
En el evento hubo, además, condecoraciones a varias unidades militares por su labor en el conflicto armado no internacional y se rindió un homenaje a soldados caídos en el denominado “Campo de Marte”.
También se entregaron reconocimientos a alumnos de unidades educativas.
El general John Miño, comandante general del Ejército, señaló que el 27 de febrero es una fecha de especial relevancia, pues constituye el punto de partida del Ejército.
Reafirmó el compromiso con la defensa de la soberanía, la integridad territorial y la seguridad nacional.
El oficial sostuvo que enfrentan un enemigo distinto, invisible, mutable, infiltrado, que amenaza la paz y pretende sembrar terror.
“Pero que nadie se equivoque: la voluntad del Ecuador es más fuerte que cualquier sombra. La respuesta será una sola: Unidad Nacional, firme e inquebrantable”, puntualizó.
Noboa, en tanto, sostuvo que se honra a quienes ayer cayeron para proteger las fronteras y hoy lo hacen para rescatar al país de las garras del terrorismo y de lo que llamó “oscuras ideologías” que pretendieron someter al país.
Agregó que el mismo espíritu de las Fuerzas Armadas es el que impulsa a sacar adelante un proyecto político que es una realidad. Agregó que le declararon la guerra al terrorismo y enfrentaron con decisión al narcotráfico, a la trata de personas y a la minería ilegal.
Por esta razón, indicó, la confianza y respaldo a las Fuerzas Armadas es absoluto. Además, no permitirán que nadie empañe su imagen ni que se ignore su mano solidaria ante desastres naturales o su papel fundamental en la construcción de la paz.
Se comprometió a continuar fortaleciendo la capacidad con mejor armamento, equipo moderno y vehículos de última tecnología, además de asegurar una formación profesional de élite para enfrentar las nuevas amenazas.
Acotó que llevará la condecoración con orgullo en nombre de cada soldado. “Prefiero que me ataquen a mí, antes que a nuestras gloriosas Fuerzas Armadas”, dijo.
Luego hubo un desfile de unidades militares en el “Campo de Marte”. (I)

































