Apelar la sentencia de cinco años de cárcel impuesta a Sebastián Barreiro Abad, hijo de la exvicepresidenta Verónica Abad, es el paso siguiente que planteará la defensa del condenado en el denominado casi Nene, Alberto Montenegro. Lo que espera el abogado es que el Tribunal de Juicio reduzca a escrito el fallo emitido oralmente.

El 12 de febrero pasado, por unanimidad, un Tribunal Anticorrupción, presidido por la jueza Clara Soria, declaró la culpabilidad de Barreiro Abad en el delito de oferta de tráfico de influencias y lo condenó a cinco años de prisión y al pago de una multa de doce Salarios Básicos Unificados ($ 5.784).

Dentro del denominado caso Nene fueron llamados a juicio, el 19 de noviembre de 2024, en calidad de autores directos del delito investigado Barreiro Abad y Daniel Lenín R. P., exasesor de la vicepresidenta Abad, Debido a que la oferta de tráfico de tráfico de influencias es un delito que no puede ser juzgado en ausencia y al estar este último prófugo de la justicia, la etapa de juicio para el exasesor quedó en suspenso hasta que sea detenido o se entregue voluntariamente a la justicia.

Según Montenegro, la Fiscalía aseveró que Sebastián Barreiro Abad habría cometido la infracción el 8 de diciembre del 2024, pero el Tribunal que juzgó, sostiene el abogado, en su sentencia en ninguna parte indicaría que el procesado habría cometido la infracción en ningún momento.

“Lo primero que hace una persona cuando se le acusa de una infracción o de un hecho, de un delito, es preguntarse cuándo cometí y en dónde lo cometía ese hecho. El tribunal en ningún momento ha expresado cuándo, ni cómo, ni dónde, es decir, tiempo, modo y lugar, que es lo indispensable para que el acusado sepa de qué se le está juzgando y sentenciando. Por último, el tribunal indica que se ha demostrado con prueba testimonial, pero dentro de los testimonios reproducidos por parte de la Fiscalía, en ninguna parte ninguno expresa que ha visto o escuchado a Sebastián Barreiro ofrecer tráfico de influencias u ofrecer beneficio a Rommel P. Ch. dentro de la Vicepresidencia de la República”. anota el abogado.

De su parte, la jueza Soria explicó en lectura de sentencia que la conducta punible es ofrecerse a realizar la conducta del artículo 287 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), es decir, gestionar o influir, solicitando o aceptando donativos, dádivas o promesas.

QUITO (23-02-2026).- Sebastián Barreiro Abad, hijo de Verónica Abad, exvicepresidenta de la República, ingresa para dar su versión de los hechos del caso Nene, en el hotel Quito. Alfredo Cárdenas/ EL UNIVERSO. Foto: Alfredo Cárdenas.

“Se ha corroborado que el señor (Sebastián) Barreiro, sin ser servidor público, participó en reuniones de selección de personal gubernamental, exigió dádivas económicas a cambio del aseguramiento de un puesto de trabajo en la Vicepresidencia (de la República), solicitó garantías, letra de cambio, y ejecutó actos de cobro posteriores comprobados mediante la prueba ya expuesta. Estas acciones configuran materialmente la oferta y la exigencia ilícita sancionada en base a la normativa invocada”, refirió la jueza ponente.

Dentro de su “alegato de apertura” el fiscal del caso aseguró que con la prueba anunciada demostrará que Francisco Sebastián Barreiro Abad adecuó su comportamiento al delito de oferta de tráfico de influencias, es decir, intervino, junto al exasesor Daniel Lenín R.P., en solicitar parte del sueldo a Rommel P. CH., la persona a la que le habían ubicado en un cargo público al interior de la Vicepresidencia de la República.

En la rueda de prensa realizada para explicar la posición y los siguientes pasos en el caso penal denominado Nene intervino Barreriro Abad, quien dijo que no hablaba como un procesado, sino como un ciudadano, un padre, como un hijo, como un ecuatoriano que ama profundamente a su país.

“He sido sentenciado en una primera instancia a cinco años de prisión, pérdida de derechos políticos por cinco años, y ofrecer disculpas públicas, disculpas públicas que las voy a ejercer en este momento, no por obligación, sino por esclarecer. Así que mis disculpas públicas a toda la ciudadanía ecuatoriana por no haber hablado antes, confiando que un sistema judicial era probo, confiando en que dentro de la unidad anticorrupción no existían injerencias políticas”, sostuvo el condenado, quien aseguró que el caso penal responde a un tema político contra él y su madre por pensar distinto.

La defensa de Sebastián Barreiro Abad espera que el tribunal que conozca la apelación que presentarán haga un ejercicio de motivación y confirme el estado de inocencia de su cliente. (I)



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