Escudo de las Américas es la nueva iniciativa que promueve el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la que están alineados doce países de Latinoamérica, como Ecuador, que en los últimos tres años ha recibido cooperación militar, esencialmente entrenamiento para las fuerzas de seguridad.
Al final de la cumbre Escudo de las Américas (Shield of the Americas, en inglés), que se realizó este sábado, 7 de marzo, en Doral, Miami (Estados Unidos), se develó el contenido de una proclama de cuatro ejes que firmó el presidente norteamericano, Donald Trump.
En el texto, el mandatario convoca a los doce países que asistieron a este cónclave a poner en práctica el “poderío duro para derrotar” las amenazas a la seguridad, en referencia a los grupos de delincuencia organizada y terroristas.
“Abordaremos estos graves peligros utilizando todos los recursos necesarios y las autoridades legalmente disponibles, junto con nuestras naciones asociadas”, describe Trump en su proclama.
Según el mandatario, los carteles criminales y las organizaciones terroristas extranjeras en el hemisferio occidental “deben ser destruidos en la mayor medida posible conforme a la legislación aplicable”.
Pide a los Estados coordinar acciones para restringir a las organizaciones criminales el control sobre los territorios y el acceso a la financiación o los recursos necesarios para “llevar a cabo sus campañas de violencia”.
“Estados Unidos y sus aliados deben mantener a raya las amenazas externas, incluidas las influencias malignas procedentes de fuera del hemisferio occidental”, refiere el Acuerdo de Doral, como se bautizó a esta proclama.
Asimismo, uno de los compromisos de Trump es facilitar entrenamiento y movilizar a los Ejércitos de las naciones aliadas para sumar una “fuerza de combate más eficaz para desmantelar los carteles y su capacidad de exportar violencia y ejercer influencia mediante la intimidación organizada”.
El presidente estadounidense, en el extenso discurso que dio en esta cumbre, recalcó que la región no debe “tolerar la falta de ley” y que la forma de derrotar a los enemigos es “desencadenando el poder de los aparatos militares y policiales”.
Con ese propósito, una de las alternativas del Escudo de las Américas consistirá en “profundizar y expandir” la cooperación en entrenamiento.
Al frente de este grupo estará la exsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional Kristi Noem, quien ha visitado Ecuador y mantiene una relación cercana con Daniel Noboa, en tareas contra el crimen organizado y la migración ilegal.
Este sábado, 7 de marzo, Noem dio un mensaje en el que aclaró que el fin de este grupo es trabajar para garantizar que cada una de las naciones “defienda su propia soberanía, su propia seguridad y su prosperidad económica”. “Pero también para fortalecer las relaciones y garantizar que podamos hacerlo de manera eficaz, derrotando a los enemigos que tenemos entre nosotros en las organizaciones de carteles, que nuestro país ha designado como organizaciones terroristas extranjeras”, agregó.
A la par de esta declaración, en septiembre de 2025, el Gobierno de Estados Unidos declaró organizaciones terroristas extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés) a Los Choneros y Los Lobos, bandas criminales que surgieron en Ecuador.
Entrenamiento militar en Ecuador
El entrenamiento militar de Estados Unidos para las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional no es algo nuevo para el Estado ecuatoriano.
Incluso, en los últimos tres años esta relación bilateral se ha concretado con la firma de dos tratados internacionales que se trabajaron en el gobierno del entonces presidente Guillermo Lasso Mendoza.
En 2023, con la llegada a la Presidencia de Daniel Noboa, este ratificó estos tratados denominados “Acuerdo relativo a operaciones contra actividades marítimas transnacionales ilícitas” y “Acuerdo relativo al estatuto de las fuerzas”.
Este último permite actividades de entrenamiento como visitas a buques, acciones en contra del tráfico ilícito, el terrorismo internacional, la pesca ilegal y la migración ilegal.
En esa línea, Renato Rivera, director del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO), apuntó que Ecuador mantiene varios convenios suscritos con el Gobierno norteamericano, que incluyen entrenamiento, entrega de equipamiento militar y operaciones conjuntas, por lo que este acuerdo, tendría un efecto de continuidad.
Aunque considera importante que esta cooperación se profundice en las tareas de investigación contra el crimen organizado.
“Por más que queramos que los militares asuman funciones, el objetivo no se traduce en dotarles de más armas, sino de qué manera se impacta a las finanzas de estos grupos ilícitos”, ejemplificó.
Gonzalo Reyes, coronel en servicio pasivo de las Fuerzas Armadas, recordó también que la cooperación militar entre las dos naciones ha permitido la participación de militares y policías ecuatorianos en diferentes cursos y actividades.
Por lo que esta alianza, a través del Escudo de las Américas, representa una “continuidad y fortalecimiento orientada a mejorar la capacidad de respuesta del Estado frente a las nuevas dinámicas del crimen organizado transnacional”.
A criterio de Reyes, esta iniciativa podría tener un “impacto directo en el fortalecimiento de las capacidades de las Fuerzas Armadas para hacer frente a las estructuras criminales, que se caracterizan por ser organizadas y con armamento y logística altamente sofisticados”.
No obstante, opina que las fuerzas de seguridad ecuatorianas sí requieren reforzar sus capacidades en inteligencia militar, especialmente en el análisis de redes criminales, identificación de estructuras de mando y planificación de operaciones conjuntas para atacar a las organizaciones ilícitas de manera estructural y no de forma aislada.
“Este entrenamiento podría mejorar las capacidades en la seguridad marítima y en el control de rutas del narcotráfico, como en los puertos que se usan para el tráfico internacional de drogas, por lo que se vería beneficiada la Armada de Ecuador para ejecutar operaciones de interdicción marítima, control de contenedores y puertos”, reflexionó Gonzalo Reyes.
Doce naciones integran el grupo Escudo de las Américas
A la cumbre Escudo de las Américas, que organizó la administración de Donald Trump en Doral, Miami, asistieron doce mandatarios de Latinoamérica. “(Con el objetivo de) impulsar estrategias que pongan fin a la injerencia extranjera en nuestro hemisferio, a las pandillas y carteles criminales y narcoterroristas y a la inmigración ilegal y masiva”, dice un comunicado de la Casa Blanca.
Entre los presentes, que pudieron saludar al anfitrión, Donald Trump y ser parte de una foto oficial, estuvieron Daniel Noboa, de Ecuador; Javier Milei, de Argentina; Rodrigo Paz, de Bolivia; Nayib Bukele, de El Salvador; y Nasry Asfura, de Honduras.
Asimismo, Santiago Peña, de Paraguay; Rodrigo Chaves, de Costa Rica; José Raúl Mulino, de Panamá; Luis Abinader, de República Dominicana; Irfaan Ali, de Guyana; José Antonio Kast, presidente electo de Chile; y Kamla Persad-Bissessar, primera ministra de Trinidad y Tobago. (I)
































