Desde que la ubicua inteligencia artificial (IA) irrumpiera como un elefante en una cacharrería en nuestras vidas, el tráfico que las páginas web recibían otrora a partir de Google ha sido protagonista de una aparatosa caída. Sin embargo, y pese a este dato siembra inevitablemente la zozobra en las marcas y los «publishers», lo cierto que el tráfico web total se ha mantenido sorprendentemente estable en los dos últimos años.
La agencia Seokratie se ha tomado la molestia de colocar bajo la lupa el desarrollo del tráfico web procedente de Google y el que hunde, por el contrario, sus raíces en los modelos de IA como ChatGPT en el periodo comprendido entre 2024 y 2026. Y para ello ha analizado los datos de Google Analytics procedentes de 69 páginas web de habla alemana. De la investigación emprendida por Seokratie se colige que el tráfico web procedente de Google se ha derrumbado efectivamente en el transcurso de los últimos dos años (sin que ello sea en realidad motivo de sorpresa para casi nadie).
El tráfico que Google redirige a las páginas web analizadas se ha reducido prácticamente a la mitad entre 2024 y 2026 y si antes era del 41%, ahora es apenas de un 22%. Además, entre 2024 y 2024 la cifra de webs visitadas a través de Google cayó un 28,4%, mientras que entre 2025 y 2026 este dato sufrió una merma adicional del 23,3%.
La irrupción de la IA no ha afectado al tráfico web total, que se ha mantenido estable
Mientras el tráfico web procedente de Google ha sufrido un notable declive, el número de páginas visitadas a través de las búsquedas emprendidas en los modelos de lenguaje grande (LLM) se ha multiplicado por treinta desde el año 2024. Así y todo, y pese a lo conspicua que resulta esta subida, el tráfico web generado por la IA no logra cerrar en modo alguno la brecha propiciada por la caída del tráfico procedente de Google. Y hoy por la IA reemplaza apenas el 2,5% del tráfico perdido derivado de Google. Además, la proporción de tráfico web que echa anclas en la IA es todavía muy pequeña y ha pasado del 0,01% en 2024 al 0,4% en 2026.
La buena noticia es que el tráfico web total se ha mantenido más o menos estable en los últimos dos años. Y si entre 2024 y 2025 protagonizó una ligera subida del 1,3%, entre 2025 y 2026 el crecimiento fue algo más moderado y se quedó en un 0,7%.
Parece, por lo tanto, que la gente sigue visitando páginas web y están meramente cambiando los caminos seguidos por el internauta para llegar a tales páginas web. Con todo, conviene hacer notar que, si bien la gente se cobija cada vez más en la IA para acometer búsquedas de naturaleza general, sigue prefiriendo Google para búsquedas específicas de productos o de proveedores.
A las marcas esta nueva realidad las aboca a tener que trabajar por partida doble. El denominado Generative Engine Optimisation (GEO) o la optimización de contenido para que se abre paso en las respuestas proporcionadas por la IA se antoja hoy por hoy imprescindible. Sin embargo, el GEO tampoco reemplaza por completo al SEO en su vertiente más tradicional y una y otra disciplina son en realidad complementarias.































