China se convierte en el primer país del mundo en prohibir las manillas ocultas y retráctiles en las puertas de los vehículos eléctricos, una decisión que supone un giro relevante en el diseño automovilístico y que afecta de lleno a marcas como Tesla, Nilo, Xpeng o Li Auto. La medida, anunciada por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, entrará en vigor de forma progresiva a partir del 1 de enero de 2027.
La nueva normativa obliga a que todos los vehículos vendidos en el país incorporen mecanismos mecánicos de apertura claramente accesibles, tanto desde el interior como desde el exterior del coche. El objetivo es evitar situaciones de atrapamiento en caso de accidente, especialmente cuando los sistemas electrónicos fallan tras un impacto o un incendio.
Durante la última década, las manillas ocultas se han popularizado en el segmento de los vehículos eléctricos como símbolo de aerodinámica, eficiencia y estética futurista. Sin embargo, su dependencia de sistemas electrónicos ha generado crecientes dudas en materia de seguridad. Según datos citados por China Daily, alrededor del 60% de los 100 vehículos de nueva energía más vendidos en China en abril de 2025 incorporaban este tipo de diseño.
Adiós a las manillas ocultas en coches eléctricos en China
La decisión de las autoridades chinas se produce tras varios incidentes que han puesto el foco en este problema. Entre ellos destaca el accidente mortal de un Xiaomi SU7 Ultra en Chengdu, en el que el fallo del sistema electrónico de las puertas dificultó la evacuación del conductor mientras el vehículo se incendiaba. Casos similares han sido reportados también fuera del país.
De hecho, en Estados Unidos, Tesla se encuentra bajo investigación por problemas relacionados con el bloqueo de puertas. Una investigación de Bloomberg reveló más de 140 informes desde 2018 de personas que quedaron atrapadas en vehículos de la marca. Como respuesta, el fabricante ha comenzado a rediseñar sus sistemas para combinar mecanismos electrónicos y manuales en un único control.
La normativa china no elimina por completo las manillas empotradas, pero exige que estén respaldadas por sistemas mecánicos funcionales sin electricidad, con indicaciones claras de ubicación para facilitar la intervención de los servicios de emergencia. Todas las puertas de pasajeros, salvo el portón trasero, deberán cumplir este requisito.
El impacto de la medida será amplio, teniendo en cuenta que es a partir del 1 de enero de 2027 que los nuevos modelos lanzados serán los que deban adaptarse de forma inmediata, mientras que los vehículos ya homologados tendrán de plazo hasta enero de 2029 para actualizar su hardware.
Dado que China es el mayor mercado mundial de vehículos eléctricos, esta decisión podría marcar un precedente global. Reguladores de Estados Unidos y Europa analizan sistemas similares, lo que abre la puerta a un revisión internacional sobre hasta qué punto el diseño puede anteponerse a la seguridad cuando cada segundo cuenta.






























