Apple y Google han anunciado un acuerdo de colaboración plurianual que promete transformar la experiencia de inteligencia artificial en los dispositivos de Apple. Según el comunicado conjunto de ambas compañías, la próxima generación de modelos fundacionales de Apple se basará en la tecnología Gemini de Google y su infraestructura en la nube, potenciando así Apple Intelligence y la próxima versión de Siri.
El objetivo del acuerdo es ambicioso y consiste en pasar de una Siri que responde a comandos directos a un asistente verdaderamente «agéntico», capaz de entender órdenes complejas, contextualizar la información y ejecutar múltiples acciones a la vez. Por ejemplo, el usuario podría pedir a Siri que reorganice citas, consulte correos, reserve un restaurante y programe un transporte, todo en una sola petición.
Apple asegura que la colaboración con Google no comprometerá su compromiso con la privacidad, y que la compañía mantendrá el procesamiento en los dispositivos y en su sistema Private Cloud Compute, una nube privada que no almacena datos ni permite accesos externos, garantizando que la información del usuario permanezca protegida incluso cuando los modelos de Gemini procesen tareas complejas. Google ha confirmado que la arquitectura de Apple Intelligence no cambiará, solo se integrarán sus modelos para mejorar la funcionalidad.
Glenwood: la estrategia de Apple para integrar la IA de Google sin perder autonomía
El acuerdo también incluye un pago de 1.000 millones de dólares de Apple a Google, sumándose así esta inversión a los cerca de 20.000 millones anuales que Google paga a Apple por ser el motor de búsqueda predeterminado en sus dispositivos. La estrategia permite a Apple acelerar sus capacidades de IA sin comprometer sus propios estándares tecnológicos, mientras trabaja en desarrollar sus modelos fundacionales que podrían ser totalmente independientes en los próximos años.
El proyecto interno, conocido como «Glenwood», combinará los modelos de Google para planificación de consultas y resumen de información con los modelos propios de Apple para conocimiento general y tareas específicas. La compañía asegura que, en dos o tres años, sus modelos propios estarán listos para tomar el relevo. La historia recuerda al camino recorrido con Apple Maps, que inicialmente dependía de Google Maps antes de desarrollar su propia información cartográfica.
Con este movimiento, Apple busca no solo actualizar Siri, sino reforzar la inteligencia de todos sus dispositivos, incluidos iPhone, iPad, Mac y Vision Pro, ofreciendo funciones más inteligentes, contextuales y útiles, sin sacrificar la privacidad, uno de sus valores más reconocibles.






























