
Amazon quiere mantenerse en la carrera por la inteligencia artificial y ya planea su siguiente inversión: OpenAI, la compañía dueña de la herramienta ChatGPT. El gigante norteamericano del comercio electrónico mantiene negociaciones con la start-up más valiosa del mundo para invertir hasta 50.000 millones de dólares, según informó este jueves The Wall Street Journal.
Las conversaciones están siendo lideradas por el director ejecutivo de Amazon, Andy Jassy, y por su homólogo en OpenAI, Sam Altman, el creador de ChatGPT. Las negociaciones se enmarcan en un contexto en el que el principal creador de herramientas de inteligencia artificial busca hasta 100.000 millones de dólares en capital nuevo de inversores, de acuerdo con la información del periódico estadounidense.
Asimismo, según señaló Bloomberg, Altman también se ha reunido con los principales inversores de Oriente Medio para una ronda de financiación que podría valorar al fabricante de ChatGPT en hasta 830.000 millones de dólares. Por el momento, ninguna de las empresas han realizado comentarios.
En el contexto de su apuesta por hacerse un importante hueco en el mundo de la inteligencia artificial, la compañía de Jeff Bezos anunció el pasado diciembre el lanzamiento, a través de su división Amazon Web Services (AWS), de un nuevo chip de IA que desafiaría a Nvidia, líder actual en este mercado. Poco antes, el gigante tecnológico también dio a conocer otra inversión de hasta 50.000 millones de dólares en la expansión de su capacidad para proporcionar infraestructuras de inteligencia artificial y servicios de computación de alto rendimiento a las entidades gubernamentales estadounidenses.
La noticia se da a conocer justo un día después de que Amazon anunciara que reducirá 16.000 empleos en todo el mundo, en una segunda gran ronda de despidos en los últimos tres meses. El ajuste forma parte de una fuerte reestructuración puesta en marcha por el gigante tecnológico estadounidense, tras la sobre contratación registrada durante los años posteriores a la pandemia y la expansión de la adopción de herramientas de inteligencia artificial. Los despidos afectarían a los trabajadores de Amazon Web Services, comercio minorista, Prime Video y recursos humanos. En su conjunto, la compañía cuenta con cerca de 1,5 millones de empleados en todo el mundo.
Amazon, que presenta la próxima semana sus resultados del cuarto trimestre, anunció también el cierre de sus tiendas físicas de Amazon Fresh y Amazon Go en EE UU para centrar sus esfuerzos en las ventas online y las entregas a domicilio. Esta reorganización supondrá también el despido de cientos de trabajadores de estos establecimientos, si bien el grupo señaló que trabajará en la recolocación de este personal en otros puestos internos.
De cara a las citadas cuentas de 2025, Amazon está cerca de superar los 700.000 millones de dólares de ingresos, lo que supondría un nuevo récord. El grupo fundado por Jeff Bezos registró un volumen de negocio de 503.538 millones entre enero y septiembre, con un crecimiento del 13% en el tercer trimestre. Para el cuarto trimestre, Amazon pronosticó unas ventas entre 206.000 y 213.000 millones, con un crecimiento entre el 10% y el 13%.






























