
El Gobierno Nacional dio inicio este jueves 23 de julio a la construcción del tramo 1A del Quinto Puente de Guayaquil, considerado el primer paso de un corredor logístico que busca mejorar el acceso a los puertos marítimos del país y asegurando que esta obra se concreta espués de más de quince años de anuncios y cambios de planificación que no llegaron a ejecutarse,
El presidente Daniel Noboa encabezó el acto, que coincide con las celebraciones por los 491 años de fundación de Guayaquil, realizado en los predios de la Autoridad Portuaria de Guayaquil, en el sur de la ciudad, donde defendió la ejecución del proyecto como una obra que, según dijo, permaneció estancada durante varios gobiernos y que ahora busca fortalecer la competitividad del Ecuador.
«Durante 15 años fue una deuda pendiente“, expresó el mandatario durante su intervención.
Noboa sostuvo que el inicio de la construcción marca el comienzo de una obra estratégica para el comercio exterior ecuatoriano y para el desarrollo de Guayaquil, al conectar el principal polo productivo del país con una infraestructura diseñada para agilizar el transporte de carga.
«Iniciamos la primera fase del Quinto Puente, una obra que fortalecerá la competitividad del país y conectará el principal polo productivo del Ecuador con nuevas oportunidades de desarrollo“, afirmó.
El presidente también señaló que el proyecto tendrá impacto en las comunidades asentadas alrededor del puerto, donde cientos de familias dependen de actividades vinculadas a la operación logística.
“Aquí tenemos personas que llevan años viviendo alrededor del puerto, con pequeños negocios, talleres y locales de comida. Hoy tienen la esperanza de que su propio negocio florezca”, manifestó.
Añadió que el Gobierno acompañará a los habitantes del sector durante la ejecución de la obra y destacó que el proyecto permitirá recuperar el protagonismo de Guayaquil dentro del desarrollo nacional.
«Guayaquil vuelve a ser protagonista con esta obra y el Ecuador también será un protagonista regional por su ventaja logística“, sostuvo.
Durante su discurso, el mandatario también afirmó que el proyecto busca destrabar iniciativas que permanecieron paralizadas por “la falta de gestión, la corrupción y la discusión política”, y aseguró que la ejecución del Quinto Puente representa una muestra de esa política.
La primera etapa del proyecto contempla una inversión de $ 134,8 millones y corresponde al denominado tramo 1A, cuya ejecución contractual comenzó el pasado 3 de julio y actualmente se encuentra en la fase de estudios y diseños.
Esta intervención incluye la construcción de un viaducto de 1,2 kilómetros y cuatro carriles sobre la avenida Cacique Tomalá, un paso a desnivel en la intersección con la avenida 25 de Julio y varias obras complementarias de regeneración urbana.
Entre ellas constan siete canchas deportivas y de uso múltiple, la incorporación de 2,4 hectáreas de áreas verdes, la rehabilitación de un parque, un kilómetro de camineras y ciclovías y zonas de recreación.
Según el Ministerio de Infraestructura y Transporte, el objetivo de esta primera fase es separar el tránsito pesado que llegará desde el futuro Quinto Puente del tráfico liviano que actualmente circula por la avenida Cacique Tomalá, una vía utilizada por quienes se movilizan hacia el Hospital General del Guasmo y otros sectores del sur de Guayaquil.
Durante el acto, el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, destacó que la inversión del Gobierno en infraestructura vial supera los $ 900 millones y aseguró que el Quinto Puente constituye una de las obras más importantes impulsadas por la actual administración.
“Con cada vía que arreglamos acortamos las distancias, brindamos seguridad, movemos el comercio y generamos más empleo”, afirmó.
El funcionario señaló que el proyecto integral comprende aproximadamente 42 kilómetros de infraestructura vial que conectarán a Guayaquil con Durán, Naranjal y Yaguachi, facilitando un nuevo acceso hacia los puertos marítimos.
Explicó que la construcción del tramo 1A representa únicamente el inicio del proyecto y adelantó que el Gobierno trabaja en la continuidad de las siguientes fases.
En ese sentido, indicó que actualmente se ejecuta la liquidación de los procesos correspondientes a los tramos 4 y 5, con el propósito de volver a contratarlos y retomar la construcción de cerca de 24 kilómetros de accesos en el sector de Taura.
Asimismo, anunció que para el próximo año está prevista la licitación de los tramos 1, 2 y 3, que incluirán cerca de 17 kilómetros de vía, un puente sobre el estero Cobina y el puente principal sobre el río Guayas. De acuerdo con Luque, el proyecto completo demandará una inversión cercana a $ 1.400 millones.
El ministro explicó que la trascendencia de la obra radica en el movimiento de carga hacia los puertos de Guayaquil, por donde actualmente se moviliza la mayor parte del comercio exterior ecuatoriano.
Según indicó, los camiones tardan hoy entre dos y dos horas y media para llegar a las terminales portuarias debido a que deben atravesar sectores densamente poblados del área metropolitana. Con la ejecución integral del Quinto Puente, ese recorrido podría reducirse a entre 40 y 50 minutos.
Luque añadió que la nueva infraestructura permitirá que la mayor parte del transporte pesado utilice un corredor exclusivo, reduciendo costos logísticos y mejorando las condiciones de circulación.
El funcionario insistió en que el proyecto también tendrá efectos sociales.
«El Quinto Puente no es solo una obra de infraestructura; es una obra social y también una obra de seguridad“, afirmó.
Añadió que el desvío del transporte pesado permitirá mejorar las condiciones para los transportistas y disminuir el impacto que actualmente genera la circulación permanente de camiones en sectores urbanos.
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