La Unión Europea (UE) sigue decidida a poner palos en las ruedas a los gigantes tecnológicos venidos del otro lado del charco para evitar que su poder se salga de control. Y todo apunta que Bruselas podría imponer una multa récord a Google antes del parón del verano, lo cual podría terminar originando un nuevo conflicto con la Casa Blanca.
De acuerdo con Handelsblatt, que cita a fuentes de la Comisión Europea, la sanción que el Ejecutivo comunitario podría imponer próximamente a Google estaría relacionada con el quebrantamiento de la Ley de Mercados Digitales (DMA) y podría ascender a varios cientos de millones de euros.
La multa contra Google sería la sanción más elevada impuesta nunca por Bruselas en relación con la DMA. Y se espera que ésta se anuncie antes del receso estival. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, tendría la última palabra en relación con la multa.
No es la primera vez que Bruselas impone severas multas directamente emparentadas con la transgresión de los preceptos de DMA. En 2025 la Comisión Europea ya emprendió medidas contra Apple y Meta con sanciones que rondaron 700 millones de euros. En base a lo recogido en la DMA, Apple, Meta y Google son «gatekeepers» y, como tales, deben cumplir con lo recogido en esta normativa, cuyo objetivo es limitar el poder de los gigantes tecnológicos.
La sanción se anunciará previsiblemente antes del parón estival
En el caso que atañe actualmente a Google Bruselas parece ser consciente de que la imposición de multas no resuelve automáticamente el problema ni para las empresas ni para los ciudadanos, por lo que el Ejecutivo comunitario mantiene el diálogo abierto con el gigante de internet para lograr un cumplimiento efectivo de la DMA.
En tanto en cuanto a la DMA afecta particularmente a las empresas tecnológicas radicadas en Estados Unidos, su aplicación se traduce a menudo en tensiones políticas con Washington. El vicepresidente JD Vance amenazó, de hecho, en su día con la posibilidad de que Estados Unidos abandonase la OTAN si la UE no dejaba de atacar con su legislación a las «Big Tech» estadounidenses.
La investigación actualmente en curso contra Google, que se inició formalmente en marzo de 2025, acusa a la compañía de Mountain View de favorecer sus propios servicios en su buscador en detrimento de sus competidores. La DMA de la UE confronta a las empresas con una posición dominante en el mercado con obligaciones específicas a fin de permitir la libre competencia y no excluir a empresas más pequeñas.
A principios de mayo, y después de que Google presentara una solución que no satisfizo del todo la Comisión Europea, Bruselas ya anunció que daría más tiempo a la multinacional estadounidense para acatar adecuadamente lo previsto en la DMA.































