
Menos temporalidad en los contratos, menos paro juvenil y señales de una “transformación estructural gradual” de la economía española. Estos son algunos de los principales efectos positivos que un estudio publicado esta semana vincula con las políticas económicas de España de los últimos años, especialmente con la reforma laboral y los fondos europeos del plan de recuperación por la crisis del coronavirus. El informe El Plan de Recuperación y Resiliencia de España: abordando los desafíos estructurales del mercado laboral ha sido distribuido por la Comisión Europea y emana de uno de sus organismos, aunque el propio Ejecutivo comunitario especifica que se trata de un trabajo académico que no tiene por qué reflejar la posición oficial de Bruselas.































