
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que Aquiles Alvarez y sus hermanos Antonio y Xavier Alvarez se encuentran en la Cárcel del Encuentro, ubicada en Las Juntas del Pacífico, en Santa Elena.
Los hermanos Alvarez están procesados por el denominado caso Goleada, en el que se presume el cometimiento del delito de delincuencia organizada.
Su traslado hasta la cárcel de máxima seguridad se habría dado por motivos de seguridad, indicó Reimberg.
“La decisión tomada es por cuidar de la vida de ellos, aunque no lo crean los de la Revolución Ciudadana son capaces de cualquier acto para escandalizar al país y querer victimizarse”, sostuvo el ministro.
Explicó que los Alvarez no estarían recluidos junto con la población carcelaria, una decisión también tomada por razones de seguridad. Señaló que permanecen en celdas y separados.
Pues la autoridad confirmó que se tenían alertas de presuntos atentados en contra de los hermanos.
“Ellos no están mezclados con la población carcelaria del Encuentro. Recordemos que lo que estamos cuidando es preservar que nada les suceda y nadie pueda atentar. Al final del día nos lo agradecerán”, dijo el ministro del Interior.
Las declaraciones se dieron luego de que el abogado de Aquiles Alvarez, Ramiro García, difundiera un video en el que señaló que este lunes 9 de marzo intentó ingresar a la Cárcel del Encuentro para hablar con su defendido, pero el permiso le fue negado.
El ministro aclaró que sí pueden ser visitados, pero dentro de los horarios establecidos y cumpliendo con las normativas.
“Cree que son las cárceles anteriores donde ellos mandaban y eso no es así. De hecho, ya envió la solicitud formal, la cual fue aprobada para que pueda ir a visitar a su defendido y al resto que se encuentra allí”, agregó.
El ministro del Interior calificó la actuación del abogado como un “show” y reiteró en varias ocasiones que el traslado de los hermanos Alvarez a esa cárcel se realizó por motivos de seguridad, con el fin de proteger su integridad.
Además, afirmó que los procesados deberán cumplir con todos los protocolos establecidos en el centro penitenciario, entre ellos el corte de cabello y las normas relacionadas con las visitas. (I)






























