
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha cargado este domingo contra la patronal CEOE por su postura en la negociación de la nueva ley de prevención de riesgos laborales asegurando que “les preocupauna mierda” la salud y seguridad de los trabajadores. Álvarez ha hecho estas declaraciones durante su intervención en el homenaje al fundador del Sindicato Minero SOMA, Manuel Llaneza, en Mieres, donde ha recordado que hace unos días se llegó a un acuerdo en el Ministerio de Trabajo para impulsar la nueva normativa, reunión en la que no estuvo presente la patronal.
El responsable sindical ha recordado Álvarez que la siniestralidad laboral es algo que ocurre todos los días, con accidentes mortales o graves a diario, y ha cuestionado que la CEOE no quiera hablar de esta realidad y se centre en el absentismo laboral. “No es absentismo, son bajas médicas”, ha puntualizado, reprochando a los empresarios que echen la culpa a los trabajadores de la situación. A su juicio, esta postura no es solo característica del empresariado, sino de “la derecha y la ultraderecha” que dicen, según él, “exactamente lo mismo”.
Después de asegurar que en España solo el 4% de las enfermedades profesionales están reconocidas, exhortó a los poderes públicos a que realicen más inspecciones en los centros de trabajo. Ahora que se va a afrontar el debate de la ley de prevención de riesgos laborales, ha pedido a los diputados del Congeso que “voten en conciencia” y que, si votan en contra, sean “plenamente conscientes” de que “cuando se levanten por la mañana, lean un diario y haya un accidente de trabajo, ellos tendrán algo que ver en ese accidente de trabajo”.
El número de fallecidos en accidentes laborales el año pasado fue de 735 frente a las 796 muertes de 2024. Esto supone una reducción de casi el 8% en un año. Pese a ello, los sindicatos consideran que estas cifras “son intolerables“. El número de accidentados o fallecidos por cada 100.000 trabajadores expuestos al riesgo fue, en 2024 (a falta de la publicación de los datos de 2025) de 2.547 accidentes con baja. Ese mismo indicador se sitúa en 2,8 fallecidos por cada 100.000 trabajadores expuestos, un 11,6% menos que los 3,2 muertos de un año antes.































