Tras la detención con fines de formulación de cargos contra once personas investigadas por presunta delincuencia organizada con fines de lavado de activos y defraudación tributaria, entre ellas los hermanos Aquiles, Antonio y Xavier Alvarez, fueron trasladados a Quito.
La llegada se produjo al aeropuerto de Tababela y después fueron llevados al Complejo Judicial Norte, donde se realizará la audiencia de formulación de cargos.
Inicialmente se presumía que iban a ser llevados a la Unidad de Flagrancia en el centro norte de la urbe, pero después se confirmó que fueron llevados a ese complejo judicial.
Entre los indicios levantados durante los allanamientos constan teléfonos celulares, dispositivos USB, computadores, dinero en efectivo y documentos que guardarían relación con la investigación, según Fiscalía.
Si bien fueron detenidos en Guayas, se los trasladó a Quito. Esto debido a que existe la disposición de que los casos relacionados con actos de corrupción y crimen organizado, sin importar el lugar donde sucedan, deben ser atendidos únicamente por los jueces de las Unidades Especializadas para el Juzgamiento de los Delitos de Corrupción y Crimen Organizado, las cuales se encuentran en Quito.
Eso está basado en una decisión del pleno de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) que emitió la Resolución 7-2023.
Con esa medida se aclararon dudas respecto de la competencia de los jueces, ya que había inconvenientes para que las investigaciones sobre corrupción lleguen a manos de los magistrados de las unidades especializadas.
De igual manera, los jueces de las unidades especializadas tienen competencia en casos de delitos flagrantes de corrupción o crimen organizado. (I)
































