La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento reputacional para convertirse en una estrategia de competitividad, gestión de riesgos y supervivencia empresarial. Así lo concluye el informe Panorama de innovación en cleantech: El nuevo motor de la sostenibilidad corporativa en España, elaborado por Tetuan Valley y CleantechHUB, presentado este miércoles en Madrid en el BStartup HUB Madrid de Banco Sabadell, que analiza cómo las grandes empresas están abordando la transición sostenible desde una lógica de negocio y ejecución real.

El estudio ofrece una radiografía completa del estado del cleantech en España y del grado de madurez de la innovación sostenible en las corporaciones. A partir de entrevistas en profundidad con grandes empresas, startups y actores del ecosistema, el informe identifica un cambio de fase claro: las compañías ya no innovan en sostenibilidad por posicionamiento ESG, sino para mantener su competitividad en un entorno de alta presión regulatoria, energética y de mercado.

Entre los datos más relevantes, el informe señala que el 82 % de las grandes compañías europeas ya ha activado programas estructurados de innovación abierta, y que las alianzas entre corporaciones y startups han aumentado más de un 200 % en la última década. Esta aceleración responde a una realidad compartida por el tejido empresarial: ningún actor dispone por sí solo del conocimiento, la velocidad ni la capacidad tecnológica necesarias para afrontar retos como la descarbonización, la circularidad de recursos o la seguridad energética.

Del ESG declarativo a la ejecución empresarial

El análisis constata también el fin del denominado «green premium«. Los modelos basados en cobrar más por productos o servicios sostenibles han perdido relevancia frente a una nueva lógica económica, que el informe define como economía del realismo: la sostenibilidad se integra como una palanca para reducir riesgos operativos, garantizar suministro energético, cumplir regulación y proteger la cuenta de resultados.

«El cambio energético no es ecológico: es geopolítico», señala Alex Barrera, cofundador de Tetuan Valley. «La sostenibilidad es una reconfiguración del poder económico global. Las empresas ya no se transforman por convicción moral, sino porque su viabilidad futura depende de ello».

El informe identifica una brecha persistente entre estrategia y ejecución. Aunque la sostenibilidad se ha incorporado al discurso corporativo, su implantación real sigue encontrando barreras internas relacionadas con gobernanza, cultura organizativa, métricas y capacidad de adopción tecnológica.

«La sostenibilidad solo se mantiene si genera valor operativo; es el puente entre propósito y resultados», afirma Carlos Arango, director de DIRSE.

Cuatro tipos de innovación y un cuello de botella interno

El estudio clasifica los principales modelos de innovación que demandan hoy las empresas en cuatro grandes categorías —incremental, radical, de producto y organizativa— y concluye que el principal cuello de botella ya no es tecnológico, sino interno. La falta de alineación entre equipos, procesos y toma de decisiones explica por qué muchas iniciativas no escalan.

«El cuello de botella no es la tecnología, sino los equipos internos que no entienden cómo adoptarla», apunta Javier González Báez, fundador de Letsinnovate.

Casos reales: cuando la innovación escala

El informe incluye siete estudios de caso en profundidad que muestran cómo distintas organizaciones están ejecutando la transición sostenible con modelos concretos y replicables. Entre ellos destacan Repsol, Renfe, CAPSA Food, Ecoalf, Canal de Isabel II, DIRSE y Letsinnovate, cuyos responsables han participado en la investigación y están presentes en la presentación del informe.

Repsol ha estructurado su estrategia a través de su apuesta por el deep tech, con un fondo específico de transición energética y el hub multisectorial All4Zero, orientado a escalar soluciones industriales. Renfe ha evolucionado su programa TrenLab hacia un modelo de venture client, facilitando que startups se conviertan en proveedores estratégicos. 

«Con TrenLAB se hizo el piloto, se vieron resultados y después se escaló a todo Renfe. Funcionó bien porque se pusieron los recursos, los objetivos claros y el tiempo necesario», señala Jorge Portillo, CEO y cofundador de Greemko.

CAPSA Food ha integrado la sostenibilidad social y el desarrollo del medio rural en su estrategia de innovación, mientras que Ecoalf ha convertido el residuo en modelo de negocio textil, invirtiendo en I+D propia ante la falta de soluciones circulares en el mercado. Canal de Isabel II, por su parte, ha transformado depuradoras en biofactorías capaces de generar energía y fertilizantes, incorporando además tecnologías de medición inteligente con impacto social.

Un plan de acción hacia 2030

Además del diagnóstico, el informe incluye modelos listos para aplicar, frameworks de activación, claves de gobernanza y un plan de acción hacia 2030, acompañado de un anexo de preguntas estratégicas dirigido a equipos directivos. El objetivo es facilitar que las empresas pasen del compromiso a la ejecución real de soluciones sostenibles dentro de sus organizaciones.

La presentación del estudio ha reunido en Madrid a directivos de innovación, sostenibilidad y estrategia, consolidando el encuentro como un espacio de referencia para el debate empresarial sobre liderazgo, competitividad y transformación económica en un contexto de creciente presión regulatoria.



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