En el llamado fraude del amor, el estafador establece, a través de internet, una relación romántica con su víctima hasta enamorarla con el fin de obtener dinero. Casi siempre aparece una emergencia que requiere dinero. Es un engaño planificado al detalle que se vale de la manipulación emocional.

En 2024, Meta, la empresa matriz de Facebook, la plataforma más utilizada en el mundo con 3.000 millones de usuarios, eliminó 408.000 perfiles de estafadores. La mayoría procedían de países africanos, como Nigeria y Camerún, que tenían como objetivo mujeres y hombres de países con mejor nivel de vida. En España, la Guardia Civil detuvo a 21 personas involucradas en una organización criminal que estafó 1,5 millones euros a 70 personas con las que simulaban tener una relación.

TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN

CIBEREXPERTA

CARGO Directora de Protección de la Información y Cultura de Seguridad de CaixaBank

“Los objetivos de esta estafa suelen ser personas que están atravesando un momento vulnerable porque se sienten solas y buscan compañía en internet”

CÓMO EVITAR LA ESTAFA DE INVERSIÓN

Desconfiar de quien declara sentimientos profundos en días o pocas semanas por redes sociales

No mantener en secreto la relación. El estafador pedirá que se oculte el idilio a familiares y amigos por privacidad, pero en realidad será por control

Reflexionar antes de enviar dinero a desconocidos. Una relación real no requiere de transferencias, inversiones ni préstamos urgentes

Contrastar información, busca su nombre en internet y compara las imágenes que haya mandado con las que circulan por la red con Google Lens

Dejar espacio a la intuición. La víctima suele detectar incoherencias en el amante antes de que pida dinero, pero las justifica por miedo a perder la relación. Ante la duda, contactar con el banco o con el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) en el número de teléfono 017

El perfil de la víctima suele ser una persona mayor de 40 años, que tenga cierta solvencia económica; solitaria, con un entorno familiar y social reducido y que además se encuentre en un momento vulnerable de soledad o depresión. Y afecta tanto a hombres como mujeres.

Esta estafa no funciona porque la víctima sea crédula, sino se basa en emociones e impulsos humanos universales: como el romanticismo, la necesidad de crear vínculos y el miedo a perder una relación si no se actúa como pide. El estafador llena un vacío en su vida, les aporta conversación, ilusión y esperanza.

La víctima cree que decide libremente, pero en realidad está siendo manipulada. El estafador no ejerce presión desde el principio, sino que espera a que exista cierto apego o, incluso, a que se sienta enamorado o enamorada y se vale de excusas convincentes para obtener dinero de su víctima, como un familiar enfermo, un viaje imprevisto o algún pago relacionado con su trabajo, entre otras excusas. Por todo esto es una de las estafas más eficaces y dañinas.

Puede tener consecuencias económicas graves, pero el daño emocional suele ser mayor, porque produce secuelas tanto psicológicas — culpa, vergüenza, pérdida de autoestima— como sociales — aislamiento y ruptura de vínculos —. La vergüenza hace que muchas víctimas no denuncien.

OTROS CASOS DE ESTAFA DEL AMOR

Cada semana aparecen noticias con nuevas maneras de embaucar a ciudadanos con una estafa de este tipo:

CRÉDITOS

Redacción: Javier A. Fernández

Coordinación editorial: Juan Antonio Carbajo y Francis Pachá

Desarrollo: Rodolfo Mata

Diseño: Juan Sánchez

Coordinación de diseño: Adolfo Domenech

Vídeo | Guion: Marta Villena. Productor ejecutivo: Quique Oñate. Presentadora: Elia Fernández Granados. Ayudante de producción: Valentina Marín. Realizador: Alberto Gamero. Director de fotografía: José Lastra. Operadores de Cámara: Diego Martínez y Alberto Gamero. Sonido directo: Cristian Aira. Técnico de vídeo: Mario Arpón. Director de arte: Raúl López Serrano. Maquillaje y peluquería: Sara Saiz. Edición: Alberto Gamero y Diego Martínez. Grafismo: Carmen Castellón, Alan Malchiodi-Albedi y Rodrigo Merino



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