
El gigante de la cosmética español, Puig, está empezando a maquillar su carrera bursátil. Tras perder un quinto de su valor a lo largo de 2025, en medio de la ralentización de las ventas en el sector de la moda, el dueño de Carolina Herrera y Paco Rabanne avanza en Bolsa un 13% en enero, a cinco sesiones del cierre del mes. Con una capitalización en el orden de los 9.000 millones de euro y cotizada en Barcelona, Puig no había vivido una subida similar en ningún mes desde su estreno bursátil, en 2024. La racha inédita del grupo cosmético barcelonés se explica por una serie de revisiones al alza por parte de los analistas, gracias a las mejores expectativas de ventas en las áreas de maquillaje y cuidados para la piel.
“Puig debería superar al mercado de la belleza, apoyada por su cartera diversificada y su innovación”, argumenta Bestinver, en su informe de este lunes, en el que ha pasado a recomendar la compra de la acción y a darle un potencial de revalorización de hasta un 19% en los próximos 12 meses. El informe ha impulsado el título cerca del 0,5% al cierre de la sesión, hasta rozar los 17 euros.
Los productos de cuidados de la piel, señala Bestinver, “siguen siendo el segmento más grande debido a la naturaleza de los hábitos diarios de consumo”. En este segmento Puig ha aprovechado el tirón de mercados como Corea del Sur y Japón, como contrapunto a la desaceleración de la demanda de fragancias, en especial en China. Las ventas de este segmento habrán avanzado en 2025 un 11% y un 9%, respectivamente, frente a apenas un 6% en fragancias, según Bestinver. La empresa cosmética presentará sus resultados anuales el próximo 18 de febrero.
A menos de un mes de la rendición de cuentas, más del 75% de los analistas monitoreados por Bloomberg recomiendan comprar. El consenso del mercado prevé un avance del 15% en los próximos 12 meses. La diversidad de la oferta de Puig ya había seducido a otras firmas. Fue el principal factor que llevó al banco de inversión Jefferies a revisar al alza la acción la semana pasada, hasta un potencial de revalorización del 30% en los próximos 12 meses. El banco, que ya recomendaba desde el año pasado comprar el título, puso el foco en las ventas de Charlotte Tilbury, la marca británica de maquillaje que Puig adquirió en 2020.
“El crecimiento (de Puig) viene impulsado por la evolución continuada de Charlotte Tilbury, a medida que la categoría de maquillaje empieza a ganar tracción. Puig está bien posicionada para mejorar su dinamismo en esta área”, apunta Jefferies. Las estimaciones del banco sobre las ventas de la empresa cosmética barcelonesa están en línea con las de Bestinver.
Goldman Sachs es otro de los bancos que ven con buenos ojos el negocio de maquillaje y cuidado de la piel de Puig, al que otorgó la semana pasada un potencial de revalorización en Bolsa del 25%. En su revisión al alza, el banco de inversión señala que los costes fijos asociados a estos productos crecen a un ritmo menor que las ventas, a diferencia de lo que ocurre en fragancias, lo que respalda una previsión de margen de ebitda superior al 20% en 2025. El 18 de febrero se confirmará si habrá que cambiar de fragancia, o no.































