Renault aspira a seguir creciendo en España en 2025. Tras un ejercicio en el que la marca francesa incrementó sus ventas un 29,7%, hasta las 83.308 unidades, la compañía pondrá en el mercado otros cuatro turismos y una furgoneta con los que aspira a seguir creciendo y disputarle así el primer puesto a Toyota. “Queremos ganar cuota. Nuestro desempeño dependerá del mercado, que creemos que será parecido al del año pasado, con algunos pequeños ajustes. En este inicio del 2026 es demasiado pronto para hablar de cuánto podemos crecer en concreto, ya que en la primera mitad del año pasado el mercado estuvo muy inflado por el efecto de la dana [hubo muchas matriculaciones de aquellas personas y empresas que perdieron sus coches en la tragedia], es difícil hablar de volúmenes”, ha dicho el director general de las marcas Renault y Alpine, Erdem Kizildere, en su primera aparición frente a la prensa desde que asumió el cargo en noviembre en sustitución de Sébastien Guiges, que partió a dirigir el negocio de la marca en Italia.

Los nuevos vehículos serán el Clio, producido en Turquía, que está llegando este mes a los concesionarios. Este vehículo, que no contará con versión eléctrica, tendrá una motorización híbrida de Horse (la división de motores de combustión de Renault y la china Geely), compañía con sede operacional en Madrid y plantas en Sevilla y Valladolid. El nuevo Clio consumirá 3,9 litros a los 100 kilómetros, un 9% menos que la versión anterior y ofrecerá mayores potencias.

Más tarde, en mayo, llegará el Twingo, la punta de lanza de la compañía en el mercado eléctrico por su precio por debajo de los 20.000 euros sin ayudas públicas —queda por saber en cuánto se queda cuando el Gobierno publique las ayudas del Auto+, un programa con efecto retroactivo al 1 de enero—. El vehículo, que se hará en Eslovenia y cuyos componentes serán todos europeos, según Renault, tendrá una autonomía de más de 230 kilómetros. En octubre, llegará el Megane 100% eléctrico y en diciembre será el turno de la furgoneta Trafic eléctrica y el R5 Turbo, una versión especial del Renault 5 del que solo se comercializarán 1.980 unidades en honor al año de lanzamiento del modelo.

La compañía ha destacado que el 55% de las ventas de Renault en España han sido de los cinco modelos made in Spain: Austral, Rafale, Captur, Symbioz y el Espace, todos ellos con versiones híbridas. “Para 2026 nuestro objetivo es mejorar mucho más, tenemos producto para mucho más”, ha defendido el director de ventas de Renault España, Jesús Bóveda, que sin embargo no ha dado cifras concretas. La marca del rombo, eso sí, asegura que el 52% de sus ventas ya son de híbridos no enchufables convencionales (es decir, excluyendo a los híbridos suaves que no son capaces de mover el vehículo en modo eléctrico) y eléctricos puros, un porcentaje que irá en aumento.

Por otra parte, el grupo buscará seguir desarrollando su marca prémium Alpine, que aumenta sus ventas a triple dígito, pero que siguen siendo muy escasas, con menos de 400 matriculaciones en España en 2025. Para ello, la marca apuesta por el nuevo A390 y la visibilidad que le ofrecerá el gran premio de Madrid de Fórmula 1, en el que corre Alpine. La firma, que fue una apuesta del anterior consejero delegado del grupo, Luca de Meo, aumentará de 15 a 20 su número de concesionarios en el país este año.



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