
Los inversores europeos han desplegado en 2025 un interés creciente por la renta fija y que por tercer año consecutivo ha superado al apetito por la renta variable, en línea con un perfil predominantemente conservador. Los fondos de bonos han sumado entradas récord de dinero, concentradas sobre todo en fondos de gestión activa, los predilectos por los inversores a la hora de poner en marcha la diversificación fuera de Estados Unidos que ha dominado el año y que también se ha observado en la inversión europea en renta variable, según un informe de Morningstar. Así, los fondos de renta fija de gestión activa captaron en Europa 310.000 millones de euros en los últimos 12 meses, récord de una década, con un papel destacado para la gestora estadounidense Pimco. Por el contrario, los europeos volvieron a dar la espalda a la gestión activa en Bolsa, donde el foco no estuvo en Wall Street sino en los vehículos europeos de gran capitalización.
La industria europea de fondos de inversión ahondó en la dualidad que arrastra en los últimos años entre renta fija y renta variable y gestión activa y pasiva: mucha más inversión en bonos que en Bolsa y clara preferencia por la gestión activa en los bonos y por la pasiva en la renta variable. Según explica José García Zarate, responsable de análisis de Morningstar, “mientras que los fondos de renta variable pasivos continuaron su crecimiento y demostraron ser el vehículo ideal para ejecutar rápidamente la reasignación fuera de la exposición estadounidense, las entradas récord de 310.000 millones de euros en estrategias de bonos activos señalan una clara preferencia por la gestión activa para navegar por condiciones económicas inciertas”.
La consigna que ha marcado en los últimos 12 meses las decisiones entre los inversores europeos ha sido la diversificación más allá de EE UU. La industria europea de fondos ha cerrado 2025 con un volumen total de entradas de 696.300 millones de euros, el 13,6% más que en 2024, hasta alcanzar un patrimonio de 15,4 billones de euros. Y el liderazgo de ese crecimiento ha estado en los fondos de renta fija, especialmente de gestión activa. Los flujos de entrada de dinero en fondos de bonos han superado en Europa por tercer año consecutivo a los de renta variable y han alcanzado el récord de 359.900 millones de euros, de los que 310.000 millones han ido a parar a vehículos de gestión activa.
Según señala Morningstar, la gestora estadounidense Pimco —la mayor gestora del mundo de renta fija— ha sido la gran beneficiada de ese movimiento, con entradas de dinero por 36.800 millones de euros en 2025. “Los inversores en bonos buscaron diversificar su exposición al dólar estadounidense en 2025, lo que benefició a los bonos de mercados emergentes y a las estrategias con cobertura en dólares. Paralelamente, también aceleraron la asignación a fondos de menor duración”, explican en Morningstar.
Aun así, Pimco no ha sido la gestora que más suscripciones netas ha logrado entre los inversores europeos. BlackRock lidera el ranking con entradas netas en el año por 97.500 millones de euros gracias a sus fondos de gestión pasiva, bajo la marca iShares, seguida a distancia por la francesa Amundi, con captaciones netas por 48.400 millones. Así, si la gestión activa domina la entrada de dinero en la renta fija, los fondos de gestión pasiva continúan siendo el destino predilecto del dinero nuevo que entra en Europa en la Bolsa. Acumularon entradas por valor de 227.400 millones de euros en 2025, lo que supone un ligero descenso con respecto a los 252.300 millones de euros de 2024, pero en línea con la clara tendencia al alza de la última década. Por el contrario, los fondos de Bolsa de gestión activa sufrieron salidas por cuarto año consecutivo, aunque más leves que en el año precedente: 40.800 millones de reembolsos netos frente a los 80.900 millones de 2024.
“El tema principal de 2025 en el ámbito de la renta variable fue la gran rotación fuera de la Bolsa estadounidense. Los inversores respondieron a este riesgo inesperado diversificando su exposición geográfica y, quizás por defecto, los inversores europeos se decantaron por la exposición nacional que habían ignorado deliberadamente durante la mayor parte de la última década”, señalan en Morningstar. Y los datos así lo revelan. En conjunto, los fondos europeos de gran capitalización (mixtos, de valor y de crecimiento) registraron unos flujos netos de 41.200 millones de euros en 2025, frente a las salidas de 12.000 millones de euros de 2024. Por el contrario, los fondos de gran capitalización estadounidenses (mixtos, de valor y de crecimiento) captaron 6.200 millones de euros en total, una mera fracción de los 98.300 millones de euros de dinero nuevo recibido de los inversores europeos en 2024.































