
El Corte Inglés ve despejarse una relevante operación urbanística. La venta del suelo que actualmente ocupa su centro comercial de Méndez Álvaro –cerrado desde 2024– en Madrid avanza con garantías para los posibles compradores, después de que el Ayuntamiento de la capital autorizase la semana pasada el convenio que permite ese plan. La cadena de grandes almacenes puede embolsarse hasta 140 millones de euros, desvelan fuentes del sector inmobiliario, por un suelo donde se puede construir una torre de oficinas de hasta 27 plantas en un barrio que se ha mostrado muy dinámico en el mercado en inversión y para alojar empresas.
El centro de Méndez Álvaro ha sido una histórica tienda e hipermercado para El Corte Inglés en Madrid. Abrió en 1992 y estuvo más de 30 años en explotación. Pero el exceso de edificabilidad llevó a que el Supremo ordenara en 2019 su demolición parcial. Tras esa sentencia, el grupo presidido por Cristina Álvarez desde la pasada semana, apostó por una reconversión de usos de ese espacio, que pasa primero por la demolición y después por levantar una torre de oficinas y espacios dotacionales a ceder al consistorio.
La parcela a la que afecta el convenio urbanístico recientemente aprobado por el ayuntamiento es la del ámbito conocido como Nuevo Sur-Méndez Álvaro. La superficie de ese suelo, propiedad de El Corte Inglés, ocupa más de 11.000 metros cuadrados, pero la torre se levantará únicamente en una parte de 3.311 m², en la que el impulsor del proyecto podrá edificar la torre de 27 plantas con casi 52.000 m² de edificabilidad, además de un aparcamiento de tres plantas subterráneas. El resto, aproximadamente el 72% de la superficie del terreno que ocupaba el centro comercial tendrá ahora un uso dotacional público, integrado en la zona verde, y también con un aparcamiento de una planta.
El Corte Inglés fichó a finales del pasado año a la consultora CBRE para la venta de ese suelo, como avanzó Expansión. En la memoria presentada al ayuntamiento se indica que ese solar tiene un valor de 111,9 millones y el coste de la edificación se acercará a los 139,9 millones, por lo que la inversión total para comprar el solar y levantar el edificio se calcula en ese documento oficial en 251,7 millones. En ese mismo informe se estima que el edificio podría revalorizarse hasta los 323,6 millones al décimo año de su explotación. Fuentes del sector elevan esa revalorización a 400 millones una vez que esté en operación el inmueble. La memoria económica del proyecto habla de unos ingresos anuales por rentas de más de 14 millones de euros, y cifra en 12,5 millones el coste del derribo del hipermercado, que sigue en pie.
Las fuentes consultadas indican que el proceso puede despertar un elevado interés entre compradores debido a que el barrio de Méndez Álvaro se ha convertido una de las zonas más atractivas en el mercado de oficinas. Recientemente, Renfe se ha hecho con un edificio de oficinas colindante al activo de El Corte Inglés -y en la que ubicará su sede- por el que ha pagado más de 100 millones al fondo Ardian. También en la vecina calle de Ombú, Mapfre ha adquirido a Acciona la sede de EA Sports, en un inmueble que fue rehabilitado por Norman Foster.
Adicionalmente, en los últimos tiempos ha habido relevantes operaciones en el barrio. Iba Capital y Batipart compraron a final de año la sede de Amazon en la calle de Ramírez de Prado por más de 300 millones. A la par, Colonial SFL ha concluido su campus llamado Madnum en el que Ericsson se instalará como uno de los principales inquilinos, y además levantó la sede madrileña de la aseguradora Occident. En esta zona, ubicada entre Atocha y la M-30, también tienen sus sedes grandes empresas como Repsol y Mahou. El inicio del proyecto se remonta a noviembre de 2020, cuando el Ayuntamiento de Madrid comenzó a tramitar la modificación del plan general de ordenación urbana en la parcela reservada a El Corte Inglés, con el fin de elevar su edificabilidad.
De cerrarse, sería la primera gran operación inmobiliaria cerrada por Álvaro Parrón, nombrado en octubre como nuevo responsable de la compañía de distribución para este ámbito, tomando el relevo de Javier Catena. Este lideró desde 2019 todo lo relacionado con la gestión inmobiliaria de El Corte Inglés, en la que la venta de activos no estratégicos, ya fuesen parcelas, edificios, tiendas o almacenes, fue prioritaria para la reducción de su deuda. A 28 de febrero de 2025, el valor bruto de sus propiedades inmobiliarias en España y Portugal era de 15.700 millones de euros.































