La multinacional francesa Engie, a través de su filial española, está ultimando la compra de la comercializadora de electricidad de Ignis Energía. Concretamente, de una cartera de 44.000 clientes de tamaño medio, con un volumen de consumo de 1.000 GWh al año, cuyo precio no ha trascendido. Según fuentes del sector, Engie España prevé presentar una oferta vinculante por dicho negocio este mismo fin de semana, después de tres meses de contactos con la empresa española que dirige Antonio Sieira y un periodo de due diligence (auditoría) que ha concluido. El objetivo de las compañías es cerrar la operación en la segunda quincena de febrero, indican las mismas fuentes. Preguntados por esta operación, en Engie han declinado hacer declaraciones. Por su parte, Ignis ha evitado asimismo hacer comentarios.

Aunque Ignis tiene distintos negocios energéticos dentro y fuera de España, Engie solo se ha interesado por el de la comercialización Business to Business (BTB), destinada a empresas como cadenas hoteleras, de restauración y, pymes, en general, con un consumo máximo de hasta 1 GWh al año. El grupo francés ha reavivado su interés por este tipo de negocios, en el que tuvo una cierta presencia hasta 2020. La compañía, no obstante, mantiene “un nicho” de unos 70 grandes consumidores industriales, los denominados electrointensivos.

Desde su creación en 2015, Ignis promueve una cartera de proyectos renovables en Europa, Estados Unidos, Latinoamérica y Asia, hasta 30.000 MW de capacidad. La compañía se dedica al desarrollo y generación de energías renovables; representación de productores en el mercado; operación y mantenimiento de plantas de renovables y convencionales; soluciones energéticas integrales; hidrógeno verde y comercialización de gas y electricidad para grandes clientes (no domésticos), actividad esta última de la que se va a desprender.

El germen de la compañía fue la compra en 2015 de cuatro plantas de cogeneración (que posteriormente vendió), y, especialmente, la central de ciclo combinado de Escatrón Peaker, en la localidad zaragozana del mismo nombre, que adquirió en 2016. A partir de ese año, Ignis, que tiene una plantilla de unas 500 personas, inició el desarrollo de proyectos de energías renovables (más de 150 en España, propios y para terceros, convirtiéndose en el mayor desarrollador de renovables del país, según figura en su página web). En 2020 inició la internacionalización y vendió a TotalEnergie 3.300 MW de renovables.

El inversor egipcio

Además de los socios fundadores, encabezados por Sieira, en Ignis participa desde 2021 con un paquete del 49%, Vortex Energy, filial de renovables 100% del fondo de inversión egipcio EFG Hermés, líder en Medio Oriente y Norte de África (Mena). Este accionista ha invertido en Ignis más de 600 millones de euros. En julio de 2024, la energética española firmó un acuerdo con KKR para crear la plataforma Power to X para desarrollar proyectos de hidrógeno verde, amoniaco y otras tecnologías limpias en España y fuera.

Su presidente, el ingeniero de Caminos Antonio Sieira, es muy conocido en el ámbito energético: formó parte de las filas de Iberdrola, y trabajó durante 12 años en VM Energía, del grupo Villar Mir, donde ocupó el cargo de director general hasta 2015, año en que fundó Ignis.

Engie, la multinacional energética francesa producto, entre otros, de la fusión de Gaz de France y Suez, cuenta en España con una potencia de 3.700 MW, incluyendo 1.700 MW de activos renovables (eólicos, solares y minihidráulicos). Explota desde hace años dos centrales de ciclo combinado: las de Cartagena y Castelnou, en la provincia de Teruel. La compañía, que dirige Loreto Ordóñez, opera también en las actividades de trading y gestión de energía, y mantiene importantes contratos de largo plazo de compraventa de renovables (PPA).

Aunque es un actor conocido en el mercado energético, y pese al tamaño de su matriz, Engie mantiene un perfil bajo y de prudencia en España, aseguran fuentes empresariales. Su objetivo es incrementar su presencia en renovables, con desarrollos propios o compras; las redes de distribución, aunque es un mercado en el que apenas hay oportunidades, y la comercialización en los países donde el grupo está arraigado. A esta última estrategia responde la compra en ciernes de los activos de comercialización B2B de Ignis Energía. Las mismas fuentes aseguran que la intención de los propietarios de la empresa española era vender toda su cartera o, al menos, algo más que la comercialización.

Entre los planes de la consejera delegada del grupo francés, Catherine MacGregor, que accedió al cargo en 2021, figuran una mayor presencia en comercialización, dado el valor añadido que puede ofrecer a medianos y pequeños industriales, como servicios y asesoramiento energéticos de distinto tipo. No así en el segmento doméstico, que en España entraña mucho riesgo, dada la fuerte competencia de las grandes eléctricas: Endesa, Iberdrola y Naturgy.



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