
El número de viviendas turísticas en los 25 destinos más visitados de España cayó por primera vez en 2025. En ese ejercicio, el número de plazas disponibles se redujo un 4,1% hasta las 366.375, lo que supuso la desaparición de 15.963 plazas, según concluye el último informe de valoración turística de Exceltur, el lobby que une a 29 grandes compañías del sector como Meliá, Amadeus, Iberia, HBX, Iberostar, Riu o Minor, entre otros. Oscar Perelli, vicepresidente ejecutivo de la asociación, justifica la caída por la nueva ventanilla única digital de arrendamientos (que obliga a registrar los inmuebles que se alquilan temporalmente) y la eliminación de la oferta ilegal. “Esta ventanilla ha favorecido el cumplimiento de las crecientes normativas autonómicas y locales”, ha recalcado durante la presentación del informe, este martes en Madrid. No obstante, Perelli ha insistido en que todavía hay margen para seguir bajando el volumen de pisos turísticos porque quedan muchos que no cumplen con la ley: “Solo en Madrid hay más de 16.000”, ha dicho.
La estadística elaborada por Exceltur muestra cómo las viviendas turísticas se concentran en cinco grandes destinos (Madrid, Barcelona Málaga, Valencia o Sevilla), con 251.117 plazas, un 68,6% del total. La asociación señala que la proliferación de los pisos para alojar turistas, mucho más rentables para sus propietarios frente al alquiler tradicional, ha agravado la crisis de vivienda en esas cinco ciudades, al estrechar aún más la oferta y tensionar al alza los precios.
Madrid encabeza la clasificación con 75.610 plazas y un recorte del 7,8% respecto a las cifras de 2024, seguida muy de cerca por Barcelona, donde sin embargo las camas ofrecidas han subido un 3,8%. Perelli, no obstante, destacó el esfuerzo realizado por el Ayuntamiento de Barcelona para reducir la oferta ilegal desde que alcanzó el máximo histórico en 2018, con 112.225 plazas, hasta llegar a las actuales 71.169 plazas, con lo que ha rebajado un 36,6% el número en siete años. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha prometido que en 2028 no habrá viviendas de uso turístico en la capital catalana.En el otro lado, el ajuste en Madrid apenas ha llegado al 6,1% desde las 401.768 plazas que alcanzó en 2018.
El comportamiento fue igualmente asimétrico entre los otros tres destinos que más vivienda turística tienen en España. Málaga, el tercer destino que más plazas contabiliza, alcanzó su máximo histórico el año pasado, con 38.848 plazas y un crecimiento del 3,3%, superando con holgura a Valencia, que ocupa el cuarto lugar, con 33.172 plazas y un recorte del 12,2% en tan solo un año. Málaga ha aprobado una moratoria de tres años en las que no podrá darse ninguna licencia adicional. En quinta posición emerge Sevilla, con 32.318 plazas, y un crecimiento del 4% respecto a 2024, gracias, según el informe, “a un carácter más laxo de la normativa autonómica”.
Buenas previsiones para 2026
La estadística refleja un ajuste sin precedentes en tres de los destinos turísticos que más vivienda turística tiene en relación con el total de vivienda que disponen sus territorios, como Ibiza o Palma de Mallorca. Ibiza alcanzó el máximo histórico en 2017, con 7.281 plazas en viviendas turísticas, y ocho años después cerró con 1.469 plazas y un recorte del 79,8% (la mitad de ese ajuste lo acometió en 2025). Palma también tocó techo en 2017, con 15.901 plazas, y también en ocho años ha logrado eliminar un 63,2% de la oferta hasta dejarla en 5.853 plazas.
Exceltur anticipa que, a partir de los datos de reservas para el primer trimestre, el turismo se comportará este año de una manera muy similar a la de 2025. “El turismo generará 229.372 millones de euros de valor añadido en 2026, lo que elevará al 13,1% su contribución a la economía española”. El optimismo en las cifras macroeconómicas se traslada automáticamente a las expectativas empresariales. Las 2.000 compañías encuestadas anticipan que sus ventas crecerán un 3,9% este año, apenas una décima menos que en 2025, mientras que sus resultados aumentarán un 5,9%, tres décimas más que hace doce meses.
Entre los principales riesgos para alcanzar esos objetivos, la encuesta apunta en primer lugar al crecimiento descontrolado de la oferta de viviendas de uso turístico, seguida por la evolución del absentismo laboral y la introducción de nuevos impuestos o tasas al turismo, como la subida de la tasa por pernoctaciones que se cobra en Cataluña o Baleares, el incremento de la citada tasa en Barcelona o el cobro de una tasa diaria por parada y aparcamiento a los autobuses en Toledo de 125 euros para vehículos de 54 plazas o más, 75 euros para vehículos de entre 36 y 53 plazas y 25 euros para los que tengan entre 8 y 35 plazas.































