Estados Unidos crea empleos, pero a un ritmo demasiado débil. El mercado laboral de la primera potencia mundial sumó 50.000 nuevos puestos de trabajo en diciembre, según datos publicado este viernes por la Oficina de Estadísticas Laborales. El dato ha dejado una sensación agridulce entre los analistas, que proyectaban una evolución de las contrataciones más robusta ―esperaban unos 70.000 más―.

Por el contrario, la tasa de desempleo desciende en diciembre una décima hasta el 4,4%. Aunque es históricamente baja, su tendencia al alza en los últimos meses (ha subido cuatro décimas desde enero) había despertado la preocupación de la Reserva Federal. El dato de diciembre, por tanto, ayuda a los responsables del banco central estadounidense a mantener su decisión de pausar las rebajas de tipos en las próximas reuniones.

Donde existe más preocupación es en la evolución de la creación de empleo. Si se excluye el año de la pandemia, este diciembre registró la menor cifra de nuevos empleos desde, al menos, una década, según las estadísticas oficiales.

Las cifras de diciembre también constatan la ralentización del mercado laboral durante 2025. Las empresas estadounidenses crearon 584.000 puestos de trabajo, la menor cifra desde 2003, sin contar con el año de la pandemia, y lejos de los más de 2,012 millones de contrataciones que se firmaron en 2024.

“Continuó la tendencia al alza en los servicios de comida y bebida, atención médica y servicios sociales y asistencia. Por el contrario, el comercio minorista perdió puestos de trabajo”, explica la agencia dependiente del Departamento de Trabajo. Precisamente, la contracción del empleo en el comercio, una actividad esencial en la economía de Estados Unidos, está generando cierta inquietud entre los analistas.

La economía estadounidense crece a buen ritmo, espoleada sobre todo por las ciclópeas inversiones en inteligencia artificial (IA), que está llevando al sector tecnológico a máximos en Bolsa y alimentando la sensación de que se está cebando una nueva burbuja. La actividad parece haber resistido con vigor al zarandeo comercial que ha sufrido el mundo este año. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desembarcó en enero en la Casa Blanca para su segundo mandato con una agresiva agenda económica. A los pocos meses de sentarse en el Despacho Oval aprobó, el pasado abril, una andanada arancelaria a todo el mundo. Impuso aranceles de entre el 10% y el 50% a todo el mundo, lo que ha afectado a miles de empresas dentro y fuera del país.

Los aranceles han provocado que miles de pequeñas y medianas compañías estadounidenses, que se surtían de productos de otros países, bien para comercializarlos directamente o bien para procesarlos de forma industrial, han visto como se encarecían sus compras de la noche a la mañana.

Las estadísticas revelan el enfriamento del mercado laboral. Por sectores, la restauración sumó 27.000 empleos en diciembre y el sector de la salud, uno de los que más contrataciones está realizando durante los últimos trimestres, añadió 21.000 empleos. “El comercio minorista perdió 25.000 empleos en diciembre. Durante el mes, el empleo disminuyó en los almacenes, clubes, supercentros comerciales y otros centros minoristas de mercancías generales y en alimentos y centros minoristas de bebidas”, unas cifras que pueden estar anticipando cambios en los hábitos de consumo.

Otra de las incógnitas de los datos laborales de cierre de año es comprobar cómo han evolucionado los trabajos del sector público. “El empleo en el gobierno federal se mantuvo prácticamente sin cambios en diciembre. Desde que alcanzó un pico en enero, el empleo en el gobierno federal disminuyó en 277.000 contratos, o un 9,2%”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó un plan de recorte de gastos de la Administración, que bautizó como DOGE. Se lo encomendó al magnate tecnológico, Elon Musk, fundador de Tesla, quien aprovechó para recortar miles de puestos de trabajo. Ofreció un plan de bajas incentivadas para reducir el tamaño de la administración.

La remesa de datos de este mes incorpora la revisión de la estadística de octubre y noviembre, influido por el cierre del Gobierno, por la incapacidad de republicanos y demócratas de ponerse de acuerdo para extender el presupuesto. Decenas de agencias gubernamentales permanecieron cerradas durante ocho semanas, lo que ha afectado a la recopilación de los datos de noviembre. La nueva lectura muestra que en octubre y noviembre se crearon unos 76.000 empleos menos que el dato provisional publicado hace unas semanas.

La agencia laboral es rica en datos: “Entre los principales grupos de trabajadores, las tasas de desempleo de los hombres adultos (3,9%), las mujeres adultas (3,9%), adolescentes (15,7%), blancos (3,8%), negros (7,5%), asiáticos (3,6%) y los hispanos (4,9%) mostraron poco o ningún cambio a lo largo del mes”, explica la oficina laboral.



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